La Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.) solicitó a la comisión de Hacienda del Senado que se considere una indicación para modificar el esquema de los impuestos verdes, en el marco de la reforma tributaria que aborda el Congreso, eliminando el mecanismo de compensaciones existente e incorporando los costos de este gravamen para no afectar a las centrales de generación eléctrica que no emiten en el despacho de energía al Sistema Eléctrico Nacional.

Así lo informó Carlos Finat, director ejecutivo del gremio, durante la conferencia anula del sector, en que se entregó un balance del año pasado y las perspectivas 2020 para esta industria.

«Un elemento que esperamos que ocurra este año es la corrección del impuesto verde a las emisiones al CO2, que introdujo la reforma tributaria de 2014, donde se estableció que cada generador termoeléctrico debía pagar US$5 por tonelada emitida de CO2, pero se implementó un mecanismo de compensación que incluye a generadores renovables que están pagando cerca de $1.600 millones al año», sostuvo Finat.

A su juicio, en este sector «necesitamos que el costo se incorpore en el despacho y que se eliminen las compensaciones, que cada empresa se haga cargo de lo suyo».

Es así como el viernes pasado Acera A.G. envió un documento a la comisión de Hacienda del Senado, en la cual «le pedimos una indicación para modificar lo existente, eliminando las compensaciones e incorporar costos del impuesto para discriminar qué centrales emiten menos en el despacho».

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Otros temas

Finat mencionó que otros temas que interesan al gremio es entregar sus observaciones al plan de descarbonización, lo que incluye retirar las centrales a gas y a motores diésel a 2050, «por lo que esperamos que haya una discusión que ponga en perspectiva en qué momento podría ser una oportunidad para el retiro de las turbinas a gas, los ciclos combinados y dimensionar a un valor racional el número de motores diésel (para el respaldo en la generación) que están instalados en Chile».

También dijo que esperan participar en la actualización de la política energética de largo plazo, además de la necesidad de avanzar en la inclusión de sistemas de almacenamiento en el sistema eléctrico nacional.

Participación

Finat destacó la participación que registró el año pasado el sector de las energías renovables no convencionales (ERNC), indican que su capacidad instalada llegó a 23,3% de la capacidad instalada en la matriz energética, con un aporte en la generación eléctrica de 19,4%, por lo que afirmó que este adelantarán la meta de llegar al 20% de la generación, cinco año antes de lo que establece la Ley 20/25.

Según el ejecutivo, actualmente hay 5.332 MW de capacidad instalada en tecnologías solares fotovoltaicas, eólicas, mini hidro, biomasa y de geotermia, mientras que en construcción hay «cerca de 3.000 MW en construcción, por lo que la mitad de lo que está instalado hoy día está en construcción, lo que no había ocurrido en los años anteriores, siendo un fenómeno muy importante porque significará que entre 2020 y 2021 vamos a tener un ingreso de centrales generadoras, entre ellas la primera central CSP (Cerro Dominador)».

Finat resaltó también la inyección de energía eléctrica al sistema con estas tecnologías: «La generación ERNC equivale al 48% de la demanda regulada (<500 KW) durante ese año. Asimismo, durante diciembre de 2019, la máxima participación horaria ERNC alcanzó un 47,2%, y se produjo a las 16.00 horas del 25 de diciembre. Este peak estuvo compuesto por un 58% de energía solar y un 30% de energía eólica, entre otros».

Agregó que la consecución de la estrategia de flexibilidad «facilitará las cosas y hará la transición más fácil, bajando los costos de operaciones».