El 11 de enero se realizó el Primer Congreso Internacional de Hábitos Saludables en Santiago, donde Xaviera de la Vega, asesora en el Ministerio de Ciencias, expuso en la charla “Agua, desafío y proyecciones para un mundo cambiante”.

La ingeniera en Recursos Naturales y Renovables abordó la importancia de este recurso para los procesos ecosistémicos, medioambientales, culturales, sociales y productivos, señalando que en esta materia “el mundo ha cambiado, lo que no es una consigna, ya que hace 50 años atrás no se hacían consideraciones ambientales a la forma ni de vivir ni de producir, mientras que hoy sí”.

En entrevista con ELECTRICIDAD de la Vega advierte sobre el impacto del cambio climático en la generación eléctrica, así como la necesidad de avanzar en el proceso de descarbonización, la electrificación de la matriz, la electromovilidad y la eficiencia energética.

Prioridades

¿Cuáles son las prioridades que debe enfrentar Chile en materia de cambio climático desde el punto de vista energético?

La primero tiene que ver con la disponibilidad del recurso hídrico; el cambio climático está teniendo un efecto de la disponibilidad del recurso agua en sus diferentes usos, ya sea en la agricultura, la minería, el sanitario y, por supuesto, en la generación eléctrica. En este sentido, estas proyecciones pueden afectar el desempeño de las distintas medidas de mitigación, dado que la generación eléctrica puede verse perjudicada.

La segunda es la velocidad de retiro de centrales termoeléctricas a carbón, que tienen que ver con el resultado de negociación que hoy han tenido los sectores públicos y privados, y que no involucran costos adicionales para el Estado. Incorporan dos tipos de escenarios, pero podrían plantear escenarios mucho más rápidos y más lentos también respecto al retiro de las centrales a carbón. El retiro de las centrales a carbón es una medida clave y habilitante para los objetivos trazados a nivel internacional en octubre de 2019. Esto ha sido muy bien recepcionado en relación a tener nuestras emisiones de gases efecto invernadero compatibles con las metas de 2 grados a 1,5 grados celsius de aumento de la atmósfera a nivel global.

El tercer punto tiene que ver con el costo de los combustibles, que irán predominantemente en alza durante los próximos años. Esto podría no cumplirse, eso sí, debido a que estos escenarios de baja de demanda por disminución en el consumo de combustible fósil podrían llevar a menores alzas, obviamente a la estabilización de los precios de dichos combustibles.

Se puede plantear un escenario en que el consumo de fósiles baje por un efecto en la baja demanda; en el fondo ahí hay un impacto en que la ciudadanía puede generar al disminuir los combustibles fósiles, y no por una restricción de la oferta, lo que no trae consigo alzas en el precio.

¿Vislumbra otras medidas?

También está el desarrollo del hidrógeno, que tiene relación con las tecnologías de almacenamiento y de producción de combustible que están siendo desarrolladas hoy con potencial de producir cambios disruptivos. Mientras se desarrolla comercialmente el hidrógeno solar (H2), otras tecnologías alternativas (el litio), podrían impulsar áreas de almacenamiento y de energy to full como sales fundidas, combustibles solares y combustión dual a base de gas licuado, entre otros.

También se habla de la electrificación de los consumos.

En este tema países, como Australia, que hace unos años atrás se propuso, a 2030, contar con baterías de litio y también automóviles con esas baterías en el mercado. En ese sentido, el análisis de penetración de la electrificación y electromovilidad es auspiciosa, peor puede tener matices, ya sea a través de un desarrollo más rápido o más lento. Y eso depende de los escenarios y de la complejidad que les he hablado.

Y, por último, es importante una demanda eléctrica creciente es para la introducción de la nuevas tecnologías de información. Si la demanda no crece de forma acelerada, el recambio tecnológico puede sufrir un retraso que deberá ser evaluado. De esta forma, es de interés conocer la robustez y tener certeza y cómo irá incrementando la demanda por electricidad.

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¿Qué relevancia la asigna al actual proceso de descarbonización que se hace en Chile?

El Gobierno publicó la actualización de las contribuciones nacionales determinadas (NDC) en octubre de 2019 y el pilar de mitigación propuesto ha sido evaluado positivamente a nivel internacional, ya que sería compatible con las metas de 2 grados y 1,5 grados a nivel global, a diferencia de las presentadas en el acuerdo de París, que no permitían el cumplimiento de estas metas.

Respecto del proceso de descarbonización y de la propuesta de la NDC, la presentación de la información de estas, las tendencias internacionales de la actualización de la NDC ha integrado metas absolutas, presupuesto de carbono y máximo (año en que se llegaría al peak máximo de emisiones de carbono).

Asimismo, los estudios han apoyado esta evidencia y en ese sentido, el 2025 vamos a tener que presentar una nueva NDC, lo que se hace cada cinco años. La lógica es que cada vez se actualicen y sean más ambiciosas. Para abordar estos desafíos, un trabajo cooperativo entre los diferentes actores es fundamental para alcanzar las metas.

En ese sentido, la necesidad de un trabajo permanente, formal entre los diferentes ministerios, organismos internacionales,, equipos de investigación, sector privado y sociedad civil que permitan un monitoreo y una evaluación permanente es vital para este proceso. De igual manera, Chile ha tomado un rol de liderazgo, mostrando la posibilidad de que las energías renovables no convencionales, como la eólica y la solar, las que son una opción donde rápidamente puede ser gatillado instrumentos adecuados desde el Estado y desde las políticas públicas para que sean un actor relevante en el proceso de descarbonización. Y ese rol de liderazgo le juega un rol de ejemplo en la Región.

¿En cuánto incide la carbono neutralidad para mitigar los efectos del cambio climático?

La carbono neutralidad va a permitir disminuir los impactos que podrían generarse. Hoy, teniendo claro que con un grado, que es lo que hemos aumentado hasta ahora la temperatura de la atmósfera, ya tenemos efectos drámaticos en temas de incendio, marejadas y sobre todo, para nuestro país el tema de la escasez hídrica, alcanzar el 1,5 o 2 grados celsius es vital para que estos impactos no afecten de forma abismante nuestro bienestar. Por lo tanto, la reducción de gasto de efectos invernaderos es muy relevante para mitigar los efectos del cambio climático.

En ese sentido, también el contexto social, cultural y político debiera ser integrado permanentemente en el análisis, en particular, en el diseño, evaluación e implantación de medidas de mitigación. Se requiere ir más allá de solo el análisis técnico y económico para la implementación de las medidas de mitigación e incorporar los impactos que estas medidas pudieran tener, a la vez de incluir la factibilidad política y pertinencia cultural de las propuestas.

Por otro lado, respecto a los temas de adaptación, hay un ámbito que no hemos incursionado como país, que tiene que ver con las soluciones basadas en la naturaleza, no han sido consideradas dentro de las estrategias, por lo que se perfilan como un gran potencial y desafíos de estudios sistemáticos para el futuro próximo. Se requiere elaborar un sistema de evaluación de estas medidas que entendemos que son mas baratas, más simples y con un impacto mayor.

 ¿Cuáles son los desafíos que ve para Chile en materia de cambio climático?

Uno es la mitigación y la adaptación, de mitigar los efectos del cambio climático, que significa reducir las emisiones de los gases de efectos invernaderos, que tiene que ver con el metano y el carbono principalmente.

Por otro lado, la adaptación tiene que ver con cómo nos adaptamos a los impactos que ya existen y van a seguir existiendo. Y acá no hay tanta claridad de cómo se tiene que hacer, y ahí hay una condición respecto a los territorios. Y ese es uno es uno de los desafíos, la capacidad para definir e implementar las necesidades de adaptación. Y en ese sentido, mejorar, actualizar y ampliar los análisis de las amenazas y riesgos asociados al cambio climático para permitir tomar decisiones de implementación de estrategias de adaptación.

Es necesario también contar con una evaluación de la vulnerabilidad de la escalas, o sea estamos hablando de regiones y comunas, y hasta nivel de cuencas también.

Y se debe reconocer los recursos limitados, además de recurrir a espacios de colaboración en los ámbitos público, privado y académico con el find e generar capacidades de investigación y análisis para los territorios afectados.

Asimismo, se debe fortalecer la participación de los diferentes actores sociales, el sector privado y todos los niveles administrativos del territorio nacional, poniendo énfasis en el nivel local y sus comunidades, ya que son la primera línea en sufrir los impactos y adaptarse al cambio climático. Por lo tanto, hay una necesidad vital de coordinación respecto de cómo funciona hoy el Estado. Nosotros tenemos una mirada central, nacional y que permea a lo local, sin embargo, para los efectos del cambio climático vamos a tener que levantar las necesidades locales, desplegar las herramientas para que las localidades puedan adaptarse a estos impactos.

Los instrumentos que vamos a tener que tener son dos: uno, es la generación de indicadores, por lo que para ello se recomienda el desarrollo de metodologías de evaluación de adaptación de modo de contribuir de forma oportuna a la implementación de mejoras y al desarrollo de las tecnologías requeridas para la adaptación.

¿Cómo evalúa la percepción de la población en cuanto a cambio climático y uso de la energía?

La electromovilidad ha sido una muy buena herramienta que nos va a permitir, a nivel de transporte, la reducción de emisiones. Se debe seguir avanzando en el almacenamiento del hidrógeno, las baterías de litio y ahí hay un espacio en donde las TI nos pueden dar mucho aporte.

En temas de calefacción se ha avanzado harto y hace poquito salió uninédito decreto en un municipio de Francia, donde se prohibió el uso de calefacción a través de metano en espacios públicos, como restaurantes, plazas, centros de eventos, etc. Esto, dado que el impacto de la calefacción no es mucho, porque no es mucho lo que contamina, genera conciencia y hace m´as consecuente el actuar de la ciudadanía. Y ha sido internacionalmente muy bien vista esta iniciativa.

En relación a los temas de calefacción, en Chile está la generación de instrumentos desde las políticas públicas para apoyar sobre todo las comunidades rurales y más pobres, para aislar las viviendas para una mejor calefacción y un mejor uso de las energías. Y acá tenemos una brecha enrome en ese sentido de pobreza energética.

Y, por último, la eficiencia energética cada vez más la gente ha tenido la percepción de la población en ese sentido ha aumentado, ya casi no se ven ampolletas antiguas. Y creo que cada vez más, dando herramientas y formas, vamos a ir implementando medidas en nuestras casas, para hacer más eficiente nuestra energía, hacer mejor uso del combustible y del transporte público, y tener elementos que permitan aislar mejor nuestras casas para una mejor calefacción y así ser más eficientes.