El 5 de febrero es el nuevo plazo para que los agentes nacionales e internacionales presenten observaciones al pliego técnico sobre infraestructura de carga para vehículos eléctricos, lo que forma parte del proceso de consulta pública y nacional de la normativa eléctrica en esta materia, el cual es encabezado por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

El organismo fiscalizador extendió el plazo, para el 5 de febrero, luego de escuchar las peticiones de los agentes nacionales de prorrogar la fecha, por lo que ahora tanto los actores nacionales como internacionales tienen más tiempo de analizar el borrador de la autoridad.

Especialistas

Con el mayor plazo para hacer observaciones a la futura normativa, los especialistas consultados por ELECTRICIDAD señalan la necesidad de que la regulación en materia de infraestructura para vehículos eléctricos en Chile considere los estándares internacionales que utilizan los fabricantes y las especificaciones técnicas.

Luciano Mallimo, gerente de Desarrollo de TE-Mobility, empresa proveedora de servicios de carga para vehículos eléctricos, precisa que de no tomar en consideración estas observaciones “podría verse dificultada la oferta o alternativas de equipos para el país”.

El especialista sostiene que otro aspecto importante en esta materia “es la estandarización de los tipos de conectores, algo que si bien ya está convergiendo a nivel internacional, debe ser regulado a nivel local para asegurarles a los usuarios puntos de cargas compatibles con sus vehículos”.

En este sentido, Jaime Aleé, ingeniero civil eléctrico y presidente de la consultora ESK, afirma que en base a la experiencia internacional “lo más importante es una buena política de subsidios que permita a los potenciales usuarios obtener beneficios pecuniarios respecto de los vehículos convencionales. Los subsidios pueden ser en dinero o también en rebajas de impuestos, etc”.

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Retos

Según Mallimo “el desafío desde el punto de vista regulatorio es permitir que se desarrolle el mercado de manera sostenible y eficiente, bajo un ambiente seguro para los usuarios e instalaciones. Por otra parte, como este es un mercado naciente, la normativa deberá ir adaptándose rápidamente a las nuevas tecnologías, metodologías de operación, medios y protocolos de comunicación. Por ejemplo, en el corto plazo será necesario establecer estándares para instalaciones de carga bidireccionales o para la interoperabilidad, algo que no es del alcance del pliego técnico actual”.

Por su parte, Aleé sostiene que en Chile existe un pánico y es palabra prohibida ofrecer incentivos. “Sin incentivos, es muy difícil que la baja penetración de Chile en electromovilidad respecto del promedio mundial- no de los más avanzados-, cambie. Al final todo tiene que ver con beneficios grandes o con penalidades muy altas a los vehículos de combustión interna, como ocurre en Europa a partir de este año”.

Perspectivas

Por su parte, Mallimo destaca que “Chile ha demostrado que la electromovilidad es una realidad y que llegó para quedarse. Ahora para poder acelerar la masificación del auto eléctrico se deberá asegurar a los usuarios una red de carga urbana e interurbana, por lo que era necesario una normativa en esta materia”.

Mientras que Aleé ve el futuro de la electromovilidad de una manera muy auspiciosa “a nivel nacional tengo una visión conservadora por lo mencionado. Llegaremos, pero tarde del resto del mundo”.