(Emol) Luego de un viernes complejo, los mercados del mundo profundizaron sus reacciones pesimistas este lunes en medio de la incertidumbre en el Medio Oriente producto de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán: las bolsas aumentaron sus caídas, el petróleo anotó máximos no vistos desde septiembre y el oro llegó a precios que no registraba desde abril de 2013, por poner algunos ejemplos.

En Chile el impacto se vio reflejado principalmente en el dólar. El conflicto entre ambos países, más la pausa que aplicó esta semana el Banco Central respecto a su programa de intervención bancaria, provocaron que el billete verde se disparara $16,30 este lunes en el mercado cambiario local, ubicándose en los $772,50.

Y a esto, según los analistas, se sumará el factor petróleo. Es que todo el crudo que tiene Chile es importado, por lo que depende del precio que se fije internacionalmente.

Por ello, de mantenerse estas alzas del crudo en el marcado internacional -donde superó los US$70 el barril- , aquello debiese verse reflejados en el valor de las bencinas a nivel local, sumado a la afectación que esto podría provocar por el denominado «efecto de segunda vuelta». Es decir, el eventual encarecimiento de aquellos bienes que utilizan el combustible fósil en su cadena de producción.

Aunque todo dependerá de la forma en que vaya escalando el conflicto entre Washington y Teherán, según lo que visualiza el director del centro de Estudios en Economía y Negocios de la U. del Desarrollo Cristián Echeverría, por ahora debiese anotarse «un alza de unos $50 por litro aproximadamente, si es que el precio del petróleo se mantuviera a los niveles actuales por las próximas semanas». Esto, considerando que sin estar reflejado el impacto del conflicto, las bencinas ya llevan seis semanas consecutivas de alzas.

En tanto, el académico de la U. de Chile, Alejandro Alarcón, señaló que «en este momento», y gatillada por la tensión geopolítica, espera una subida en las bencinas cercana al 3%, mientras que el economista y académico de la U. de Los Andes, Carlos Budnevich, dijo que una fuerte escalada en el precio de los combustibles por el alza de petróleo estará sujeto al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco).

«El punto es ahí si el Gobierno va a tomar una decisión de mantener los precios por un tiempo en forma excepcional internamente o definitivamente traspasarlo a precios internos. Es decir ¿quién va a pagar la cuenta? O la va a pagar el Fisco o la van a pagar los consumidores. Pero alguien va a pagar la cuenta», dijo Budnevich a Emol.

Y agregó que «eso en un país como el nuestro que es muy dependiente del transporte son malas noticias. Todo dependerá de cómo se soluciones esto (el conflicto en Medio Oriente), qué tanto dure este conflicto. Si comienza a escalar más y más tiempo, van a ser peores noticias en adelante».

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¿Congelar los precios?

Sobre si el Ejecutivo debiese replicar lo que hizo al inicio de la crisis social, cuando el precio de las bencinas estuvo congelado durante cuatro semanas luego de que solicitara a Enap que realizara aquello con cargo al fisco, el académico de la U. Andes expuso que el problema que presentaría esto es aplicar mayores gastos en un contexto en donde las demandas sociales ya implican bastante. «Tenemos aquí otro elemento de presión de gasto y las cuentas tienen que consolidarse. Entonces, ojo con eso», señaló.

Por su parte, Alarcón también presentó dudas respecto a la posibilidad de paralizar por un tiempo el alza de los combustibles producto de la contingencia internacional, al igual que entre octubre y noviembre pasado. «Desde entonces las necesidades sociales han ido creciendo y se requieren en estos momentos muchos recursos fiscales en otras situaciones», aseguró.

«Por lo tanto, no estoy tan claro que el Gobierno vaya a hacer lo mismo que la otra vez. Y si no, va a ver un impacto del petróleo en el combustible y la producción en otros bienes que son los que llamamos los efectos de segunda vuelta», añadió.

Mientras que Echeverría vislumbra como una opción que el Gobierno pueda «suavizar» -más de lo que lo hace el Mepco, que sólo permite una máxima variación semanal de $5,9 por litro-. la velocidad del alza esperando que esta sea transitoria, pero si es que esta se transforma en «un alza permanente en el precio del petróleo y es una escalada de US$80, US$90 o US$100 el barril, no hay fondo de estabilización que resista ese nivel».

«A lo más que se puede apostar es suavizar el proceso de alza para que la población no se resienta de que subió 15% la bencina en una semana. Eso sería muy impopular», apuntó.

¿Y qué dice el Gobierno? El ministro de Hacienda, Ignacio Briones, antes de aclarar si intervendrán de alguna manera, llamó a «mirar con atención lo que va a pasar, no sobrerreaccionar y confiar en que tenemos buenas herramientas para poder morigerar de buena manera estos golpes y las variables que ocurren en el mercado de las cueles estamos afectados todo el tiempo».

«Si el petróleo sube es una mala noticia y nosotros tenemos herramientas de estabilización, tenemos el fondo de estabilización del precio del combustible que está operando», agregó el jefe de la billetera fiscal.

El dólar

Respecto a la fuerte alza registrada este lunes del dólar, Alarcón comentó que «estamos viendo que el conflicto ha provocado en los inversionistas una demanda adicional por dólares en los mercados globales, incluso en Chile».

«Por lo tanto, tenemos un tipo de cambio con mucha trayectoria. Se había logrado a través de la intervención del Banco Central suavizarla trayectoria al alza del tipo de cambio que estaba (en los últimos días) a niveles de $750 y ahora ha subido arriba de $770», dijo.

En ese sentido, sostuvo que la reacción al conflicto entre Estados Unidos e Irán ya ha sido visible, por lo que ahora hay que esperar que baje «el grado de sobrerreacción y la trayectoria del conflicto. La sobrerreacción va a suavizar, pero si el conflicto sigue, va a seguir la presión sobre el dólar».

Según Echeverría, la autoridad local no puede hacer «nada» frente a esta escalada del tipo de cambio, y es que el mencionado conflicto internacional implica «factores demasiado masivos para el tamaño de las reservas acumuladas del Banco Central», y añadió que «no me extrañaría nada ver el dólar en $800 en los próximos días. Y si en las próximas horas dinamitan una embajada norteamericana en alguna parte, el dólar sube a $850».

Dicho eso, indicó que con la devaluación del peso chileno se genera un efecto adverso «al corto plazo», pero al mediano plazo, «de aquí a seis meses podría haber un efecto de mayor competitividad de nuestras exportaciones, más de lo que ya son».

«Lo digo porque también tenemos una experiencia bien reciente de una moneda que se depreció brutalmente: la libra después de Brexit cayó 20% en un periodo corto y sin embargo fue súper estimulador para las exportaciones inglesas. Entonces lo que estoy diciendo es real, solo que se demora», concluyó.