La calidad de servicio en distribución, los pagos por potencia, las holguras en el plan de expansión de la transmisión, el monitoreo del nuevo régimen de servicios complementarios y la tramitación de la llamada Ley Larga de distribución serán los principales desafíos que enfrentará el sector eléctrico nacional durante 2020, según las estimaciones de la consultora Systep Ingeniería.

En el último reporte sectorial de 2019 la consultora dirigida por Hugh Rudnick indica que la calidad del servicio de la distribución eléctrica en 2020 debe enfrentar el aumento de 26% de las actuales exigtencias normativas, en línea con las metas definidas en la política energética nacional, por lo que el documento sostiene que «es fundamental que se conozcan e informen los costos y potenciales beneficios cada vez que se defina un objetivo de política pública en alguna materia, particularmente en el sector eléctrico, donde la mayoría de las modificaciones son solventadas desde la demanda».

Otro punto relevante para el sector, mencionado en el reporte, son los pagos por potencia: «Debemos cuestionarnos cuál es el nivel de suficiencia que requerimos y a qué costo. Un desafío pendiente es avanzar hacia mecanismos competitivos para remunerar capacidad, toda vez que el esquema de precio administrado que existe hoy podría no responder necesariamente a una asignación eficiente de los recursos (dada la ausencia de mecanismos competitivos en su definición)».

«Esto se analizaría en la Estrategia de Flexibilidad, no obstante será importante realizar una distinción adecuada de los temas de suficiencia respecto de aquellos relacionados con seguridad de suministro», se precisó en el análisis.

En materia de transmisión se indica el imperativo de «garantizar que las holguras de transmisión
que se definan en los Planes de Expansión sean eficientes. Para esto, sería conveniente que se consideren todos los escenarios de la Planificación Energética de Largo Plazo (PELP)».

Servicios Complementarios

El nuevo régimento de Servicios Complementarios, a partir del 1 de enero, -según Systep-  plantea el reto de monitorearlo, «velando por que no introduzca un alza de precios injustificada, la que sería difícil de entender por la comunidad, en virtud que las exigencias para los recursos a subastar en el corto plazo serán similares a las que se requieren y pagan hoy».

«Es clave para esto que el nuevo mercado de reservas facilite el ingreso de nuevos agentes (i.e. respuesta de la demanda), a fin de que efectivamente se puedan reducir los costos de proveer servicios complementarios», se agrega.

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Reforma

El reporte sostiene que en el proyecto de «ley larga» de distribución, que ingresaría al congreso a principios del próximo año, «la incorporación del comercializador de energía se presenta como una alternativa para incrementar la competencia en el segmento de venta minorista a clientes finales».

Se señala que, en este marco, la discusión regulatoria debería considera temas como «el diseño de contratos entre comercializadores y clientes finales, y que relación, de conservar alguna, exista con los contratos de suministro de largo plazo hoy adjudicados».

«En este sentido, el cómo asegurar la suficiencia del sistema a largo plazo es un aspecto a examinar bajo este esquema. Por otro lado, cabe preguntarse quienes podrán constituirse como comercializadores y en que medida se permitirá la integración de distribuidores existentes», se concluye.

Licitaciones

Finalmente, el reporte aborda las licitaciones de suministro eléctrico para clientes regulados que se realizará en mayo próximo, donde se afirma que «dado el nuevo escenario económico, con un mayor riesgo país, está por verse si los precios que resulten de este proceso sigan la tendencia a la baja que se ha observado en los últimos años».

Además, se añade, el nuevo mecanismo de estabilización de tarifas, «si bien no aplica para este proceso licitatorio, introduce una sensación de riesgo regulatorio que podría verse reflejado en los precios finales».

«Por otro lado, la discusión sobre el diseño de contratos y potenciales modificaciones al mecanismo de licitaciones de suministro que vendrá con la discusión de la ley larga de distribución se presenta como una incertidumbre adicional para los participantes de la licitación 2019/01», se sentencia.