(El Mercurio) Son varios los indicadores que reflejan las consecuencias económicas del estallido social en Chile. Uno de ellos es la generación y consumo de la energía eléctrica.

Según el último informe mensual elaborado por el Coordinador Eléctrico Nacional, organismo que supervisa la operación del sistema, la demanda eléctrica durante el mes de octubre se contrajo 2,2%, versus igual mes de 2018, tras registrar un consumo de 5.791 GWh.

La variación es consecuencia de la crisis social que se expresó en las calles desde el 18 de octubre. Esta crisis ha provocado el cierre de supermercado, bancos y centros comerciales, a lo que se suma el funcionamiento parcial del Metro de Santiago, una de las principales fuentes de consumo.

En cuanto a las mineras, que representan más del 35% de la demanda de energía, si bien estas han tenido un comportamiento normal, existieron algunas detenciones en faenas como Los Pelambres y Escondida, que también influyeron en el indicador de octubre.

Según cifras del Coordinador, durante los primeros 10 meses del año, la demanda por energía acumulada ha tenido un crecimiento marginal de un 0,5%.

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