La definición de actores y roles, la remuneración de la distribución y la planificación y operación coordinada que deben tener los sistemas eléctricos para avanzar en el desarrollo de la industria, son las principales propuestas que se consideran para el proyecto de ley que reforma al segmento de la distribución.

Así lo señalo Deninson Fuentes, jefe del Área Eléctrica de la Comisión Nacional de Energía (CNE), durante el V Seminario Internacional «Integrando la Sostenibilidad Energética», organizado por Jorpa Ingeniería y Simart, donde se abordaron los principales aspectos regulatorios en el sector eléctrico.

El personero sostuvo que el trabajo en torno al proyecto de ley que reforma la distribución actualmente «se encuentra en fase de determinación de la propuesta metodológica para modificar los acápites de la ley, que va a cumplir 40 años, y que no han sido modificados, por lo que el proyecto espera ser ingresado en marzo del próximo año».

Transmisión

Fuentes detalló también el trabajo que se realiza en el organismo regulador para el perfeccionamiento de la Ley de Transmisión, particularmente en el acceso abierto, «dado que los periodos de construcción de centrales son mucho más rápido que el desarrollo de la transmisión y no sólo por lo que se demora en construir una línea, sino por los aspectos relacionados a los temas sociales, que a veces extienden el desarrollo de este tipo de proyectos».

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En el evento también expuso Felipe Gallardo, ingeniero de Estudios, de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera A.G), quien sostuvo que la flexibilidad es  «la característica de un sistema eléctrico para adaptarse a la condición de variabilidad e incertidumbre en generación y demanda, de forma confiable y costo eficiente en todas las escalas de tiempo».

En esta línea, Deninson Fuentes recordó que el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, convocó a una mesa de trabajo con un comité asesor con el fin de generar una estrategia para el «desarrollo eléctrico seguro, eficiente y sostenible, dentro del cual se busca mejorar las prácticas operativas, además de identificar apropiadamente la flexibilidad de la infraestructura y perfeccionar el marco normativo».

“Una planificación más flexible, tanto en transmisión como en distribución, facilitará el desarrollo de proyectos de alto consumo energético, que requieren de infraestructura eléctrica para su suministro en tiempos cada vez más acotados», añadió Fuentes.