La necesidad de incorporar medidas de corto plazo para avanzar en la capacidad del sistema de transmisión ante el mayor ingreso de energía renovable variable planteó la Systep Ingeniería en su último reporte mensual, donde menciona la relevancia que tienen en este ámbito las tecnologías de control de transferencia para la operación de las líneas de transmisión en el sistema eléctrico local.

De acuerdo con el análisis de la consultora, «la experiencia práctica indica que los proyectos de generación tienen tiempos de implementación y puesta en servicio más rápidos que los proyectos de transmisión, razón por la cual parece recomendable que en el corto plazo se incorporen medidas de flexibilidad operacional en transmisión, que permitan incrementar el uso de las capacidades de la red, mientras no se materialicen las obras de transmisión. Medidas posibles son inversiones en sistemas de control y automatismos aplicados a transmisión».

Entre las iniciativas mencionadas está la instalación de sistemas de control de transferencia (EDAG3, ERAG4, DLR5, etc), puesto que, según Systep, estas aplicaciones tienen un costo más bajo y son de rápida implementación (cercana a un año) respecto a los tiempos que toma el proceso de expansión de la transmisión (5 a 10 años).

«Estos sistemas son proyectos rentables y de carácter transitorio, pues sus beneficios se extinguen luego de la incorporación de los nuevos proyectos de transmisión. Su implementación trae beneficios tanto a nivel sistémico (reducción de costos de operación sistémicos) como a nivel privado para aquellos generadores que puedan incrementar su despacho o mejorar su balance comercia», indica el reporte.

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Otras iniciativas que la consultora propone considerar es fomentar «que los actores generadores que estén interesados en este tipo de proyectos presenten para aprobación del Coordinador los estudios
necesarios que demuestren el beneficio económico operacional para el sistema, así como, el cumplimiento de las condiciones de seguridad y calidad de servicio operacional establecidas en la normativa».

«Como los beneficios por la implementación de estos sistemas son recogidos en parte importante por los interesados, deberían ser estos mismos quienes financien la inversión y costos operacionales de esta infraestructura», se agrega.

El análisis aclara que las medidas operacionales que se puedan implementar son de corto plazo y sirven mientras no se pongan en servicio las nuevas obras de transmisión.

«Sigue siendo la expansión de transmisión de largo plazo la solución definitiva del problema, la cual es el resultado de un proceso de planificación e implementación de obras que en la práctica ha demostrado ser lento, dificultoso y complejo, y el cual debe ser mejorado para cumplir con las necesidades del mercado eléctrico nacional», concluye el reporte.