Uno de los principales desafíos a futuro en el desarrollo de la electromovilidad en Chile reside en aumentar la disponibilidad de infraestructura de carga para los vehículos eléctricos, a fin de que puedan recargar con mayor facilidad las baterías, especialmente pensando en las horas de mayor congestión de tránsito.

Así lo señala a ELECTRICIDAD Javier Bustos, director de Regulación y Estudios de Empresas Eléctricas A.G., asociación que agrupa a las empresas de transmisión y distribución: «es importante cómo se van a realizar las inversiones para las líneas de transmisión, las subestaciones y los transformadores para que den abasto en las zonas de mayor consumo del día».

Avances

El análisis del ejecutivo se contextualiza con los actuales avances que realizan las distribuidoras para instalar las primeras estaciones de carga de vehículos eléctricos en el país, donde actualmente hay más de 20 electrolineras entre Santiago, Antofagasta, Iquique, Concepción, Valparaíso y Viña del Mar.

Según la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Chile cuenta con una capacidad instalada total de 12,9 MW operativa en 12 regiones. 3,49 MW pertenecen a 104 puntos de carga de vehículos particulares y 15,8 MW a seis terminales de buses en la Región Metropolitana.

Desde Copec, con su línea Red Voltex cuentan con 23 puntos de carga rápida tiene como fin derribar la barrera de la infraestructura de carga eléctrica en Chile, buscando cubrir 1.000 kilómetros de rutas abastecidas. Enel X, proyecta instalar 100 nuevos puntos de carga para 2019.

«Hasta hace poco teníamos en Chile no más de 1.500 autos eléctricos, cifra que va creciendo a tasas cada vez más altas a medida que vayan bajando de costo los vehículos privados», sostiene Bustos.

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Bustos destaca la nueva red de infraestructura representa un avance concreto para consolidar el creciente desarrollo de la electromovilidad en el país, siendo regulado por la Comisión Nacional de Energía que, cada cuatro años realiza una fijación tarifaria.

A su juicio, este proceso a futuro deberá considerar «los costos reales de generación, transmisión y distribución de electricidad asociados a una operación eficiente con el fin de tener un óptimo desarrollo de los sistemas eléctricos».

Por este motivo, de acuerdo con Bustos, las inversiones que están comenzando a realizar las distribuidoras en materia de electromovilidad deberán estar incluidas en los futuros procesos de fijaciones tarifarias.