Chile se ha transformado en un referente en Latinoamérica en el desarrollo de la electromovilidad, con una serie de hitos que se han dado en los últimos años y que ahora -a juicio de los principales actores de este sector en el país- permite mirar a otra etapa para incorporar otras medidas que se impulsan a nivel internacional.

Y es que, de acuerdo a los representantes de los organismos que impulsan la movilidad eléctrica en Chile, se han dado pasos fundamentales para instalar este tema, especialmente con la incorporación de 200 buses eléctricos al Transantiago y el desarrollo de la infraestructura de carga pública para vehículos eléctricos, entre otras iniciativas.

Es así como se destacan cinco hitos para el desarrollo de la electromovilidad que tienen a Chile a la cabeza en avances dentro de este tema, donde ha sido clave la experiencia internacional.

Rutas

Alberto Escobar, secretario general de la Agrupación de Movilidad Eléctrica de Chile (Amech), señala a ELECTRICIDAD que actualmente la experiencia chilena en electromovilidad es actualmente una de las más destacadas a nivel internacional, «por el tema de la incorporación de buses eléctricos al transporte público».

«Nos hemos convertido en un referente internacional, lo cual es un honor, pero también una tremenda responsabilidad, porque en el resto de los países lo que hay son muchos experimentos y programas piloto que no salen de esta fase, pero en el caso chileno dimos el gran salto de traer 200 buses eléctricos», precisa.

«Europa partió con la electromovilidad orientada en el vehículo particular, pero en el caso de Chile es en el transporte público, lo cual es una mejor manera porque incorporar a miles de usuarios que en el futuro puede optar a vehículos eléctricos cuando bajen los precios», agrega.

Escobar dice que a nivel mundial el actual hito que caracteriza a esta industria es el uso de carreteras eléctricas en Europa y en México, donde «se utiliza la tecnología por transferencia, como la que se usa en la Fórmula E, movilizando vehículos de transporte de carga o de pasajeros, siendo permanentemente alimentados en ciertos tramos».

Carga V2G

Otro avance en movilidad eléctrica en el país que se incorporó este año es el sistema de carga para vehículos eléctrico vehicle-to-grid (V2G), el cual toma la experiencia de Japón. Francisco Medina, gerente de Autos Eléctricos de Nissan Chile, indica que en este país se dieron los primeros pasos en este tipo de soluciones.

«Esto partió en Japón y se ha desarrollado en Europa, con aplicaciones principalmente en términos de flotas de vehículos en ruta, cuya energía remanente la inyectan en los hogares. La idea nuestra es poder desarrollar esa experiencia en Chile, además de apoyar las regulaciones para este desarrollo tecnológico», precisa el ejecutivo.

Medina destaca que en Japón actualmente se desarrolla la inteligencia artificial en los vehículos eléctricos, «en lo que es conducción autónoma a nivel más práctico».

«Japón tiene redes de carga completas que ayudaron a su desarrollo de la electromovilidad y es la que ha ayudado en Chile a que la movilidad eléctrica vaya tomando bases más sólidas, dado que permite que los usuarios se muevan con mayor tranquilidad en distancias más largas», agrega el ejecutivo.

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Formación

La formación técnico-profesional es el foco que destaca Santiago Marín, director del Área de Escuelas Ingeniería, Construcción y Recursos Naturales de Duoc UC. «Visitamos Alemania, donde tienen un proceso de formación académica, desde los colegios, donde se genera la cultura en torno a este tema, además de que en todas las unidades públicas usan vehículos eléctricos, que es lo que se está asimilando en Chile».

La autoridad académica también resalta que «en formación técnica también hemos visto lo que se hace en Canadá, donde se tiene incorporada la movilidad eléctrica en la carrera de mecánica automotriz».

«Duoc UC es uno de los pioneros en este ámbito, porque incorporó la especialidad eléctrica y la infraestructura para la formación, con laboratorios, autos eléctricos y estaciones de carga que están abierta a la comunidad», plantea Marín.

Infraestructura

Kai Moldenhauer, Global and Business Development eBus Charging Infrastructure de Siemens, comenta a ELECTRICIDAD la experiencia alemana en materia de carga de transportes eléctricos, señalando que la empresa en dicho país empezó con el primer proyecto de carga rápida y automatizada para buses eléctricos en 2014, instalando cuatro cargadores de oportunidad con pantógrafo invertido (top-down) y una potencia de 300 kW cada uno, cargando buses de varias marcas en modo interoperable.

«Desde ahí, Siemens proveyó infraestructura de recarga en varios proyectos en Alemania, entre ellos para el aeropuerto de Stuttgart (plug-in) o en las ciudades de Regensburg (pantógrafo) y Nuremberg (plug-in)», precisa.

Recientemente, la compañía eléctrica proveerá la infraestructura rápida de recarga en el centro de Berlín que se instalará en primavera del 2020.

A su juicio, Chile tiene el desafío de implementar «un sistema nuevo dentro de poco tiempo, integrando nuevos componentes como la carga de infraestructura, la conexión a la red y el software necesario para el Smart Charging».

«Los operadores, hasta ahora usando sistemas clásicos de buses diésel o gas, tienen que confrontar nuevos componentes en este ecosistema, que requieren competencias nuevas», agrega el ejecutivo.

Normativa

La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) actualmente prepara la primera normativa para electromovilidad en Chile, la cual se estima que esté lista a fines de año. El superintendente Luis Ávila explica a este medio que el primer borrador de la futura regulación «fue confeccionado de manera interna por SEC y consideró el estudio de diferentes normativas internacionales».

«Los principales estándares estudiados fueron aquellos que rigen los mercados más importantes en términos de electromovilidad: el mercado europeo, regido por la norma IEC; el mercado norteamericano, con sus estándares UL y SAE; y el mercado chino, que impulsa su propio estándar GB/T», afirma.

Avila agrega que «de manera particular se estudiaron normativas de países como España, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes y definiciones preliminares de países de la región como las de Uruguay y Colombia. Además, se analizaron tendencias y se tomó en cuenta lecciones aprendidas de otros mercados, como la dificultad en tener una red interoperable, por lo cual se tomó el resguardo de considerar ciertas normas ISO y protocolos de comunicación abiertos».

«Todo esto fue complementado con la experiencia de los miembros del equipo de electromovilidad de la Unidad de Energías Renovables y Electromovilidad de nuestra Superintendencia, quienes han fiscalizado en terreno y apoyado a diversos desarrolladores que se han acercado a la SEC, en la realización de las instalaciones establecidas hoy en el país», añade la autoridad.