(El Mercurio) Una importante baja en las cuentas de la luz de los clientes residenciales del país, a partir del año 2021, es una de las expectativas forjadas en el marco de las últimas licitaciones de suministro adjudicadas en 2016 y 2017, debido a la alta participación de empresas con precios que marcaron récords por sus bajos niveles.

Sin embargo, hoy los datos muestran que la concreción de dichas iniciativas enfrenta obstáculos. Por un lado, retrasos, cambio de proyectos y hasta una multa lo aquejan. Y por otro, a nivel mas general, una sobrecontratación, es decir, que la oferta de energía adjudicada en esas licitaciones es en realidad mayor a la demanda que se proyecta para esos mismos años, por lo menos hasta el 2024.

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