(La Tercera-Pulso) Entrar de lleno al desarrollo de centrales renovables solares y eólicas es el objetivo que tiene en mente la generadora eléctrica Colbún para los próximos 10 años. Para ello, ya tienen avanzado un portafolio de proyectos en distintas etapas.

Así lo adelantó a PULSO el gerente general de la compañía, Thomas Keller, quien detalla su plan de proyectos del cual dos iniciativas, una solar y otra eólica -y que superan los 800 MW en conjunto- son los más avanzados.

El plan considera levantar en los próximos 10 años un total de 4.000 MW exclusivamente solares y eólicos, lo que implica duplicar el tamaño actual de la firma, que sumando sus activos en Chile y Perú -donde ingresó en 2015, con la compra de Fénix Poweropera 3.893 MW en total.

“Tenemos una aspiración de añadir del orden de 4.000 MW a nuestro portfolio hacia fines de 2030, que es duplicar nuestra capacidad actual, básicamente en proyectos solares y eólicos”, explicó Thomas Keller, máximo ejecutivo de Colbún.

Eso sí, de los 4.000 MW, ya hay identificados unos 3.300 MW, y la idea es ir revisando año a año el portfolio, para dejar los mejores proyectos en condiciones de seguir avanzando. Keller agregó que actualmente manejan un portfolio con proyectos que están en distintas etapas de desarrollo, desde estudios preliminares hasta prefactibilidad o incluso en aprobación ambiental, sumando 11 proyectos, con un total de 3.300 MW.

Los más avanzados

Dos iniciativas son las que están más adelantadas. La primero en la lista -ya se está tramitando la declaración de impacto ambiental- es la central fotovoltaica Diego de Almagro, que está ubicada en la Región de Atacama, tiene una potencia instalada de 200 MW y que entraría en operación comercial en junio de 2021.

El segundo proyecto es el parque eólico Horizonte, que será el más grande con esta tecnología construido en el país, con 607 MW. Está localizado en la Región de Antofagasta, operaría a contar de octubre de 2023 y cuenta con un factor de planta del 38%.

¿Y el resto de los proyectos? “Hay que ver cómo van avanzando en las diversas etapas. Son todas opciones de proyectos, a lo mejor no todos se van a hacer. Vamos a seguir incorporando proyectos, en la medida que avance el tiempo. Y es posible que algunos se caigan en el camino, en la medida que vaya pasando el tiempo”, complementó Keller.

“Esta es una dinámica de desarrollo de proyectos que es bien típica en nuestro negocio. Así es que ese es el avance que llevamos en esto. Desde que configuramos esta estrategia, hemos dado este paso importante y estamos ad portas de implementar dos de ellos”, indica el gerente general del grupo eléctrico.

El portfolio de Colbún también incluye la opción de construir una central termosolar en la Región de Arica y Parinacota, que sería la primera de este tipo para Colbún. Se trata de una tecnología que permite ofrecer electricidad 24/7 generada a partir del sol.

En Colbún creen que esta tecnología ha bajado de precio y lo seguirá haciendo en el futuro, lo que viabilizará una inversión de este tipo. A esto se agregan los beneficios tributarios de la Ley Arica, que también podría favorecer este desarrollo.

Dos proyectos solares aún sin nombre en la Región de Tarapacá (450 y 180 MW), tra unidad solar en Antofagasta (440 MW), y un conjunto de cinco parques eólicos en las regiones de Coquimbo, O’Higgins, y Biobío, por un total de 1.010 MW, completan este portfolio.

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Crecer en transmisión

Otro pilar estratégico de Colbún hacia el futuro es crecer en transmisión, segmento que ha ocupado lugares secundarios para Colbún, pero que se está tornando interesante, sobre todo considerando que las centrales renovables van a requerir un fortalecimiento de las redes tanto dedicadas y zonales como troncales.

“Estamos atentos al programa de expansión del sistema de transmisión. Hemos hecho nuestros comentarios, muy álgidamente participando en ese proceso y asegurando que preparamos ofertas competitivas de los distintos procesos de licitación que se están llevando a cabo”, indicó Keller.

Al respecto, no descartan nada, incluso participar en el proceso de licitación de la línea HVDC, la primera en corriente continua que se construirá en el país.

Política comercial

Otro punto de la estrategia de Colbún es crecer en clientes libres, donde han tenido un crecimiento explosivo, gracias a los cambios normativos que redujeron el límite para que los clientes regulados abandonen a su distribuidora y opten libremente por su proveedor.

Hasta ahora, Colbún ha captado el 25% de los clientes libres que han surgido. Pese a ello, creen que el “boom” va quedando atrás, pues el grueso de los clientes que podía cambiar de régimen ya lo hizo.

“Si queremos ir hacia la descarbonización y crecer en renovables, necesitamos flexibilidad”

Muy de cerca está mirando el gerente general de Colbún, Thomas Keller, los planes del gobierno para flexibilizar la matriz. Esto, porque ve la necesidad de que la legislación se modernice, ya que sin esto no habrá incentivos para invertir en nuevas tecnologías, como la termosolar, baterías o ciclos combinados con mayor capacidad de entrar y salir del sistema.

A esto se le suma que el parque va a cambiar en su base, debido al plan de descarbonización anunciado. Por lo mismo, señaló que ve una necesidad de reemplazar las carboneras y aumentar los activos que den energía de base.

¿Qué tan importante para esta cartera es que haya cambios normativos en flexibilidad?

—Nosotros estamos configurando una matriz energética entre los proyectos eólicos, solares y la base hidrológica que tenemos, de tal manera de ofrecer energía segura 24/7. Es un atributo que nos distingue. Pero eso es parte de la estrategia y de las ventajas competitivas.

¿Esto es complementar el hidro con las nuevas tecnologías?
—Absolutamente.

En esa línea, ¿ven la necesidad de reformular el marco normativo sobre flexiblidad?

—Esto es una mirada sistémica, porque claramente la necesidad de otorgar respaldo, y asegurar la energía de base que necesita el sistema para que aumente la participación de mercado de las energías intermitentes, requiere que haya más energía de base. Esto es clave, además, si estamos sacando energía de base como las carboneras. Entonces, hay una necesidad de reemplazar las carboneras y aumentar los activos que den energía de base para acomodar lo que todos esperamos sea una mayor participación de las energías limpias renovables, pero que son intermitentes y variables. Pero ese es un problema sistémico, es un desafío sistémico.

¿Qué señales hay hoy para que se invierta en las tecnologías que van a dar esos atributos de respaldo y de base?

—Hay muchas formas de dar esa energía de base: baterías, pumping storage, termosolares, unidades de ciclo combinado con mayor capacidad de entrar y salir, los proyectos hidro. Entonces, las señales de mercado hoy no permiten hacer esas inversiones. Con el costo de esas tecnologías, cualquiera de las que acabo de nombrar, no está contemplado que sean remuneradas adecuadamente para justificar su inversión. A eso nos referimos con la necesidad de tener una ley de flexibilidad, una ley que fundamentalmente dé las señales de precio, permita la remuneración de la tecnología, cualquiera que sea. En la medida que no aumentemos los activos que dan esos servicios, sino más bien los sacamos del mercado, y al mismo tiempo queremos aumentar la energía variable, se advierte la ausencia de un incentivo regulatorio que dé las señales de precio, de tal manera que los agentes inviertan.

Sin esta ley andando, ¿no ven posible invertir, por ejemplo, en baterías?

—No. Pero no estoy viendo que nadie lo esté haciendo, salvo proyectos piloto. Pero el gobierno ha anunciado que está preocupado por este tema, de legislar y de desarrollar un marco regulatorio que cumpla con este objetivo y remunere estos servicios.

¿Está atrasada la legislación?

—Creo que todavía estamos a tiempo, porque hoy día en el corto plazo los activos que dan ese respaldo existen, porque se desarrollaron en el pasado. Pero la necesidad de invertir en capacidad adicional va a ser relativamente pronto, sobre todo si queremos avanzar en descarbonización y queremos reemplazar esas centrales por eólicas y solares.