(El Mercurio de Valparaíso) El 5 de noviembre del año pasado -a más de dos meses de ocurrida la primera intoxicación masiva en Quintero y Puchuncaví por la posible emanación de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs), la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, informó sobre un convenio con el Instituto noruego de Investigación del Aire (Nilu) para la confección de una huella digital (finger print) de este tipo de contaminantes en la bahía de Quintero.

Los resultados preliminares del análisis fueron dados a conocer por el ministerio el 15 de marzo de este año. Dicho informe descartó la existencia de niveles peligrosos de este tipo de contaminante en el aire de Quintero y Puchuncaví, situación que es ratificada -en parte- en el documento final elaborado por los expertos internacionales y al cual tuvo acceso este diario.

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