La necesidad de avanzar en el desarrollo de sistemas de calefacción distrital en base a biomasa es uno de los planteamientos formulados a ELECTRICIDAD por parte de Darío Morales, director de Estudios de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.), en torno a las perspectivas que tiene esta tecnología de generación ERNC en la matriz energética nacional.

A juicio del especialista, esta fuente de generación tiene la versatilidad para abastecer distintas necesidades, más allá de la generación eléctrica.

Realidad

¿Cuál es el análisis que hace Acera respecto a la situación actual de la biomasa tanto para la generación eléctrica como para el consumo industrial?

Según el Balance Nacional de Energía 2017, la biomasa representa un 24,6% de la energía primaria que el país utiliza. Del total de biomasa utilizada, un poco más del 50% se destina para la producción de electricidad y otro 25% para usos industriales. El 25% restante se usa en el sector residencial. Desde esta perspectiva, la biomasa tiene un rol muy relevante en nuestro mix energético.

El desafío que se presenta para la biomasa es cómo desarrollamos políticas públicas que permitan maximizar sus ventajas desde la perspectiva ambiental. Un ejemplo de lo anterior podría ser el desarrollo de sistemas de calefacción distrital que centralicen el uso de la biomasa, permitiendo así un mejor manejo y control de toda la cadena de valor de la producción de calor.

No se ven muchos proyectos de biomasa a futuro para ingresar al sistema eléctrico, ¿Esta tecnología se ha visto presionada por la competencia de otras ERNC?

Si sólo miramos la parte eléctrica de la biomasa no estaremos viendo el panorama completo ni entendiendo todo su potencial. Si bien la capacidad instalada de generación eléctrica mediante biomasa se ha mantenido relativamente constante en los 460-500 MW, representando un aporte de un 2,5% de la energía eléctrica producida anualmente, es importante destacar que dicha producción se da en un contexto de una serie de otros procesos industriales donde la biomasa participa. Desde esta perspectiva es importante destacar que la gran característica de la biomasa es la versatilidad en su uso. Sirve para producir energía eléctrica, pero al mismo tiempo para producir calor y es una potente herramienta de cogeneración haciendo un tremendo aporte a la eficiencia energética.

[VEA TAMBIÉN: Biomasa: potencial al alza]

Futuro

¿Qué alternativas presenta la biomasa frente a futuros escenarios de descarbonización, considerando que son una energía de base y con un alto factor de planta?
Hoy, el 20% de producción eléctrica es ERNC y más de un 50% corresponde todavía a combustibles fósiles. Si queremos acelerar el proceso de descarbonización con el propósito de hacer frente a los desafíos que nos impone el cambio climático, es fundamental que optimicemos el uso de todos nuestros recursos primarios renovables, en este escenario, no hay duda que la biomasa jugará un rol en el reemplazo de las fuentes fósiles.

¿A qué responde la tendencia de que los proyectos de biomasa actualmente sean de pequeña escala?

Uno de los temas que debe resolver la biomasa de cara al negocio de producción de electricidad se relaciona con la cadena logística de producción y recolección de esta. En este sentido, hay una serie de actividades industriales relacionadas con el sector forestal que tienen resuelto estos problemas, aprovechando parte de la biomasa residual de sus procesos para la producción de energía eléctrica. En estos casos, el tamaño de las componentes de generación está determinado por las necesidades de otros procesos industriales más que por el negocio eléctrico.

¿Cuáles son los desafíos técnicos para la biomasa en la matriz energética local?

Más que desafíos técnicos, lo que vemos son desafíos culturales. Debemos comenzar a ver el problema energético como un problema que va más allá de la producción y consumo de energía eléctrica. Las necesidades energéticas del país son múltiples y algunas de ellas pueden ser satisfechas con energía eléctrica, pero muchas otras necesitan también calor. Pocas fuentes energéticas tienen la versatilidad que tiene la biomasa para abastecer ambos tipos de necesidades.

Darío Morales, director de Estudios de Acera A.G. Foto: Gentileza Acera A.G.