(La Tercera-Pulso) El anuncio parecía urgente de transmitir, ya que la ministra de Energía, Susana Jiménez, se encontraba con licencia y fue al Congreso a informar los cambios sobre los medidores inteligentes. Luego, el subsecretario Ricardo Irarrázabal quedó al mando del ministerio y ahondó en el anuncio.

¿Qué significa que el acuerdo para cambiar medidores sea voluntario?

-La norma actual, sin la modificación, también contemplaba la posibilidad de obligar el recambio de medidores través de la intervención de la Superintendencia de Servicios y Combustibles. Lo que se hace es modificar aquella disposición, en sentido de que esto sea voluntario en un plazo mayor para las personas y, por otro lado, es obligatorio para las empresas. En este plazo mayor las empresas tendrán que convencer a los usuarios de qué significan los medidores inteligentes y sus bondades; también con lo que significa el accionar del gobierno en cuanto a la difusión.

Es voluntario, pero en 9 años tienen que cambiarse todos los medidores…

-Efectivamente. Hay una obligatoriedad por parte de las empresas de ese recambio en estos nueve años, pero no se va a forzar a nadie el recambio de medidores.

¿Después de 9 años una persona podría quedarse con el antiguo?

-Es un tema que se irá analizando en el tiempo, especialmente en lo que significa la actualización de la norma de calidad, es decir, cuánta gente falta y qué tipo de incentivo hay que tener para convencer los beneficios del cambio para que se integre al sistema.

¿A qué se debe este giro?

-Se han presentado una serie de mociones en relación a los medidores y el gobierno ha resuelto establecer que lo importante es que la gente se convenza de que es necesario el recambio de medidores. En la práctica, te sincera la situación actual dado lo que significa la impresión ciudadana.

¿Esto es suficiente?

-Lo fundamental es que haya una muy buena comunicación, de mucho respeto, generar los protocolos para llevar adelante el recambio de medidores con el consentimiento de las personas y así que haya una buena comunicación y convencimiento de la ciudadanía sobre las bondades del recambio. Nosotros también estamos convencidos.