(Diario El Sur) Es sabido los efectos que genera el uso del carbón en su manera convencional, como la polución, problemas respiratorios e incluso para el propio minero. Por eso es que el Ministerio de Minería, en conjunto la Universidad de Concepción están desarrollando un proyecto que busca innovar y dar nuevos usos a esta roca sidementaria.

Al respecto, el seremi del ramo, Óscar Muñoz, comentó que a modo de ejemplo en la planta de tratamiento de Aguas Andina partió con 2.000 toneladas de carbón activado del Biobío, pero para efectos de filtro, donde se le dio un uso distinto, que no es lo mismo que quemarlo en termoeléctrica o calderas. “El carbón activado tiene un precio de entre $800 mil a un millón por tonelada y el convencional, extraído de la mina, tiene un valor de $100.000. Por eso, este proyecto con la casa de estudios busca usos alternativos que tiene el carbón, tomando en cuenta que no todos son iguales”.

Los de la Provincia de Arauco, dijo, tienen características a las que se le puede agregar valor, como podría ser de filtro e incluso hasta en temas de olores, pero que de todas maneras son parte de estudios.

Así es que la iniciativa se denomina “Paquete Tecnológico para la producción de materiales carbonosos de alto valor agregado a partir de carbones de la cuenca carbonífera de la Región del Biobío”, que es apoyado por el Comité de Desarrollo Productivo Regional del Biobío a través del Programa Innovación de Interés Público.

La labor es llevada adelante por la Facultad de Ciencias Ambientales, la Facultad de Ingeniería y el Instituto de Geología Económica Aplicada de la UdeC y apunta a generar en un plazo de dos años información científica, tecnológica y económica que permita evaluar la factibilidad de producir materiales carbonosos avanzados a partir del carbón regional.

Reservas 

Hay que recordar que la actividad minera del carbón en la Región del Biobío comenzó a decaer paulatinamente a mediados del siglo pasado, viviendo su momento más complejo en 2006 con el cierre definitivo de las faenas dependientes de Enacar.

Hoy, de acuerdo a estudios de Sernageomin, las reservas de carbón en la zona son de aproximadamente 140 millones de toneladas, con una producción regional que se destina a suplir requerimientos energéticos puntuales de algunas industrias.

El seremi Muñoz comentó que en enero, con el equipo que tienen en Curanilahue se trabajó en la fase muestreo, que ya están en manos de la UdeC. Recalcó que actualmente el mineral que se extrae casi no va a dar a las termoeléctricas, sino que principalmente a la industria agroalimentaria, como Iansa, lecherías, frutícolas o arroceras.

Si bien aceptó que hay un componente medioambiental problemático, pero por las cantidades que se usan son menores a las de una termoeléctrica y lo otro es que este sector relacionado con la alimentación no opera los 12 meses del año.

“Todo esto parte porque países como Colombia o Australia tienen grandes minerías del carbón y están trabajando fuertemente en cuáles son los usos alternativos que no signifiquen contaminación. En Chile sentíamos desde la Seremi de Minería que poco se estaba haciendo y necesitamos levantar información. El carbón ha sido fuertemente estudiado y incluso el 2016 el Ministerio le encargó un estudio de caracterización sobre el carbón a la Facultad de Química de la UdeC, por lo que esto vendría siendo una segunda etapa”, expuso el personero.

Por ende, hoy está en laboratorio y se está a la espera de los resultados de este estudio, que al ser de interés público la idea es proponérselo a la academia, pero principalmente a la industria.

Para quien lidera el proyecto, la Dra. Claudia Ulloa, académica de la Facultad de Ciencias Ambientales de la UdeC e investigadora del Centro Eula, “el carbón de la Región posee características que, en principio, viabilizarían alternativas tecnológicas que permitan agregar valor a este recurso”.

Puntualmente, sostuvo que el contenido de carbono y rango del carbón permitiría producir materiales carbonosos, para usos no combustibles, de alto valor agregado y creciente demanda en el mercado. “Entre estos productos ocupan el lugar más destacado materiales carbonosos como, por ejemplo, carbones activados y grafito sintético, cuyas tecnologías y procesos de producción a partir de carbón se encuentran desarrollados a escala industrial”, sostuvo.

Agregó que el campo de aplicación de estos productos es diverso, abarcando desde la utilización de carbones activados en procesos de depuración avanzada de efluentes líquidos y gaseosos, control de olores y potabilización avanzada de agua, hasta el uso de grafito sintético para fabricar electrodos, ánodos de baterías de ion litio y nanomateriales de grafeno.

Es clave 

La directora ejecutiva del Comité de Desarrollo Productivo Regional, Macarena Vera Messer, explicó que “la experiencia internacional muestra que los programas de fomento y reconversión productiva en zonas cuya economía se basa en la extracción de recursos naturales, han tenido éxito cuando logran promover el crecimiento sostenible a través de distintos factores. Entre ellos, el capital humano, la diversificación productiva y particularmente a través de la innovación, desarrollando y adaptando tecnologías que incorporen los recursos naturales en cadenas productivas de alto valor”.