(Diario Concepción) Energía a partir de neumáticos en desuso. Esa es la premisa que vislumbró y motivó al emprendedor e ingeniero, Arturo Rock, a innovar en una idea que por un lado sea un alivio para el medio ambiente, y que a su vez pudiera propiciar el concepto de economía circular.

Claro, porque a través de su empresa Kona Fuel, y a partir de un proceso llamado pirólisis, trata los neumáticos viejos, generando tres productos: combustible, alambre y carboncillo.

En el primer subproducto está puesto el foco y la empresa ya comienza a abrirse a paso firme en el difícil mundo de la comercialización. Esto, porque ya concretaron una experiencia piloto en una minera en el norte, para tratar los enormes neumáticos de los mega camiones usados por el sector.

“Nuestro fin último es que las empresas cambien los actuales combustibles usados en sus faenas, como petróleo o fuel oil, por nuestro producto, que ya está probado y funciona muy bien como sustituto. Entonces, el ideal es llegar a que las mineras alimenten sus procesos industriales a partir de sus propios desechos, en este caso, sus neumáticos”, explicó entusiasmado ante la promisoria proyección de su negocio.

Tanto así que adelantó a Diario Concepción que ya delinean su expansión de negocio, con la apertura de una planta en la zona norte, ya que han contactado ya a tres mineras, donde hasta ahora, sólo acopian sus neumáticos en desuso. En paralelo, la ley de Responsabilidad Extendida del Productor es un buen aliado para generar alianzas y nutrirse del insumo para operar.

Pero volviendo a la zona, ellos operan en la comuna de Talcahuano, en el cordón industrial de Jaime Repullo. Ahí tienen lo que es la primera planta en Chile en su tipo de tratamiento de neumáticos para fabricar sub productos energéticos, así como también sus canchas de acopio.

-¿Cómo funciona?
-Hay otras empresas que tratan los neumáticos, pero nuestra diferencia es que entregamos una solución masiva, ya que tenemos la capacidad de procesar 20 toneladas al día de neumáticos, lo que vendría siendo unos 3.500 neumáticos de calle (generalmente de auto cuyo peso bordea los 6 kilos) al día. Operamos desde junio de 2017, con toda la cadena logística ya afianzada. Tenemos un convenio con Good Year y con las municipalidades, que son el nexo con la comunidad interesada en desprenderse de sus neumáticos viejos.

Se trata de un proceso de pirólisis, que a partir de una quema en circuito cerrado, se queman los neumáticos. No existe oxígeno en el proceso, lo que hace que el caucho se descomponga en un gas, el que condensado para a ser un combustible, que puede reemplazar el fuel oil, que tiene menores contaminantes. Ha sido complejo convencer de un producto nuevo, y la inexistencia de una normativa clara para combustibles alternativos, no ayuda, pero ya estamos comenzando a avanzar.