(La Tercera-Pulso) Saudi Aramco recibiría US$12.000 millones con su primera emisión de bonos internacionales tras conseguir una demanda que superó los US$100.000 millones, un récord para una emisión emergente y una muestra de confianza en el gigante petrolero, pese a las preocupación por la influencia del gobierno en la compañía.

La emisión de bonos de la estatal Aramco, dividida en vencimientos de entre tres y 30 años, se considera un indicio del posible interés de los inversionistas en una oferta pública inicial de acciones de la compañía saudita.

Antes de la colocación de bonos en seis tramos, el ministro de Energía saudí, Khalid al-Falih, dijo el lunes que las señales preliminares indicaban que el interés por los papeles superaba los US$30.000 millones.

La demanda por el bono es la mayor en los mercados emergentes de deuda desde una por US$52.000 millones para una emisión de Qatar por US$12.000 millones del año pasado.

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También supera el interés de US$67.000 millones para el debut en el mercado de renta fija de Arabia Saudita en 2016. “Simplemente mirando las cifras, es un crédito fantástico”, dijo Damien Buchet, ejecutivo de estrategias de retornos de renta fija en mercados emergentes de Finisterre Capital.

La emisión de Saudi Aramco ha generado interés de un amplio rango de inversionistas, ya que las vastas ganancias de la petrolera dejarían su calificación de deuda en la misma liga que grandes rivales independientes de la industria como Exxon Mobil y Shell. Después de ajustar la guía de precios, Aramco vendió el martes un tramo a tres años por US$1.000 millones a 55 puntos básicos (bps) sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos, otra a cinco años de US$2.000 millones con un diferencial de 75 puntos básicos. El tramo de 10 años por US$3.000 millones superó en 105 pb a los papeles del Tesoro, el de 20 años por US$3.000 millones en 140 pb y el de 30 años del mismo tamaño en 155 pb, según un documento del banco líder.

“Creo que es una locura que se coloque bajo (el precio del) soberano por un margen decente. A pesar de los fundamentos de Aramco, en última instancia es un riesgo soberano”, dijo Richard Briggs, estratega de mercados emergentes de CreditSights.

La colocación sigue al anuncio de Aramco de que comprará una participación de 70% de la petroquímica Saudi Basic Industries Corp (SABIC) al fondo de riqueza soberano de Arabia Saudita por US$69.100 millones, un negocio que muchos ven como una transferencia de fondos al gobierno. “Este bono se está emitiendo por dos razones: para establecer a Aramco como una identidad corporativa independiente del Estado y para permitir la transferencia de riqueza fuera de la compañía”, dijo Marcus Chenevix, analista de investigación política global en TS Lombard.