(El Mercurio de Antofagasta) En junio del año 2003 ejecutivos de la empresa Esso anunciaban el cierre definitivo de las operaciones de la planta de almacenamiento de combustibles en el sector de Las Petroleras.

Dos años después – el 14 de abril del 2005- afloramientos de hidrocarburos en la playa del sector despertaron la alarma de autoridades y la comunidad antofagastina y obligó a las autoridades de la época a tomar medidas que permitieron la contención de los flujos provenientes de las plantas en abandono.

Tras más de 10 años – en diciembre del 2015- fue Codelco quien anunció el desmantelamiento definitivo de sus estanques de almacenamiento en el mismo sector.

Un año después, nuevamente, afloramientos de hidrocarburos despertaron el reclamo de vecinos, pescadores y deportistas que habitualmente asisten a la playa del sector.

A raíz de ese episodio, la alcaldesa Karen Rojo Venegas, convocó a una mesa de trabajo a las autoridades e instituciones relacionadas, a fin de encontrar una alternativa de solución que permitiera remediar el daño presente en la playa del sector.

Estudio UCN

Parte importante de esa propuesta de remediación fue elaborada por el equipo liderado por el doctor Christian Herrera, del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte (UCN).

Herrera, doctor en hidrogeología, presentó a las autoridades locales los resultados del estudio hidrogeológico y el modelo de flujo y transporte de contaminantes de las aguas subterráneas del sector de Las Petroleras.

“El estudio consideró diversos factores como la química de las aguas, el flujo subterráneo, la revisión de informes de época de anteriores derrames e incluso relatos de vecinos más antiguos del sector a fin de construir una historia que explicara la situación actual de la contaminación”, comentó Herrera.

Con esa información se realizó una idealización del medio natural y se construyó un modelo de flujo.

El estudio mostró el alcance de la contaminación por filtraciones de los estanques de combustibles localizados en las explantas de almacenamiento de Esso y Shell.

“Las distintas simulaciones que se presentaron muestran claramente cómo las filtraciones desde estos estaques alcanzaron la napa subterránea y cómo a través de ésta, el contaminante se desplazó hasta llegar al borde costero”, indicó.

El académico aseveró que los emanaciones presentes en el sector muestran que las filtraciones habrían comenzado a comienzos de los años setenta.

“Y como este movimiento en la napa es muy lento, después de varias décadas alcanzó el borde costero”, precisó.

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Solución posible

Una de las conclusiones más determinantes del estudio fue el constar que el área de impacto y daño del sector era mucho más amplio de lo estimado en principio.

El estudio plantea soluciones que permitirían una remediación del acuífero si se toman medidas en el corto y largo plazo.

“Los resultados permiten evaluar opciones para realizar la remediación del acuífero, lo que comprende la construcción de pozos de gran diámetro para extraer el hidrocarburo de la napa. Además de considerar la limpieza de los suelos en los sectores donde se produjeron los vertidos contaminantes”, sostuvo Herrera.

Reunión

La entrega del estudio fue en el marco de la quinta reunión de la mesa sectorial convocada por la Municipalidad de Antofagasta.

Luego de conocidos los resultados de la investigación, acordaron desarrollar un plan de remediación que contribuya a la limpieza del área y la eliminación de los contaminantes en el borde costero.

“Considerando la rapidez con que la mesa a tratado de buscar una solución a este grave problema, espero que ahora se pueda avanzar más rápido en la extracción del hidrocarburos desde la napa para que no siga llegando a la playa”, enfatizó Herrera.