(Reuters) El crudo subía el jueves y tocó máximos de cuatro meses ya que los recortes al bombeo impulsados por la OPEP, así como las sanciones de Estados Unidos contra Irán y Venezuela, redujeron el abastecimiento, en un avance apoyado además por un descenso inesperado en los inventarios y la producción en Estados Unidos.

El Brent tocó un máximo para 2019 de 68,14 dólares por barril y a las 0932 GMT tenía un alza de 37 centavos, o un 0,55 por ciento, a 67,92 dólares el barril. El West Texas Intermediate sumaba 28 centavos, o un 0,48 por ciento a 58,54 dólares por barril.

La OPEP y algunos productores aliados encabezados por Rusia acordaron reducir su bombeo para apuntalar los precios del barril. En Venezuela, la producción y envíos de crudo han sido limitados por la crisis que sufre el país y por el veto impuesto a las firmas estadounidenses de hacer negocios con Caracas.

A esa turbulencia se sumó la explosión de dos tanques de almacenamiento de diluyente el miércoles en las instalaciones de un proyecto petrolero en el oriente de Venezuela, dijeron a Reuters un legislador y dos fuentes.

En Oriente Medio, Estados Unidos quiere bajar las exportaciones petroleras de Irán en cerca de 20 por ciento a menos 1 millón de barriles por día a partir de mayo, exigiendo a los países clientes de Teherán que reduzcan sus compras para evitar sanciones, dijeron a dos Reuters dos fuentes.

Datos de la EIA mostraron el miércoles que los inventarios petroleros en Estados Unidos disminuyeron la semana pasada ante una mayor actividad en refinerías. También se redujo la producción de crudo del país: un descenso de 100.000 bpd a 12 millones de bpd.

En China, uno de los mayores compradores de crudo del mundo, cifras oficiales indicaron que el uso de crudo de las refinerías alcanzó un máximo récord. Sin embargo, su crecimiento industrial a comienzos de año se desplomó mínimos de 17 años, lo que apunta a una debilidad sostenida en la mayor economía del mundo que podría presionar a la baja los precios del crudo.