(El Mercurio) Generar nuevos focos de consumo de energía es el objetivo que tienen en Enel Chile, filial local de la gigante italiana. Esto explica el impulso que han dado a la nueva edición de la Fórmula E que se desarrolla esta tarde en el circuito del Parque O’Higgins.

Junto con la electromovilidad, la firma viene impulsando fuertemente el desarrollo de su nueva filial Enel X, la que según indica el presidente de Enel Chile, Herman Chadwick, va a tomar cada vez mayor protagonismo. “Tiene que lograr ser el gran centro de creación de usos nuevos de energía y de atrás de ellos vender esa energía. Enel X tiene que ir a la vanguardia, no solo en usos inmobiliarios, no solo en aire acondicionado o en calefacción, sino que en todo aquello que pueda transformarse de utilización actual de energía no eléctrica a energía eléctrica”, asegura.

Es en este escenario que adelanta la importancia que tendrán los cambios normativos anunciados este año por parte del Gobierno, especialmente la nueva Ley de Distribución energética, la que esperan sea “más amplia y robusta”, para que se adapte justamente a los nuevos usos que existen para la energía.

Con todo, Chadwick dice que, superados los temas de generación y de magnitud de la matriz, “el ojo está puesto en la distribución, en cómo vendo más energía de la que vendo hoy, y no tengo que hacer que los clientes consuman más, sino que consumiendo menos, permitan usar como alternativa en otras actividades, la energía eléctrica”.

En esta línea, los planes de Enel buscan que las energías limpias pasen de representar el 75% a un 85% de su generación eléctrica en un plazo de cinco años, con proyectos como Los Cóndores. Este iniciará su operación a finales del próximo año.

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Este objetivo coincide también con el compromiso de Enel y de las demás generadoras de avanzar hacia una descarbonización de la matriz energética del país, para lo que ya se encuentran trabajando en conjunto con la ministra para elaborar el cronograma de cierre de las centrales carboneras. Los cabos que quedan por atar tienen que ver con el destino que se les dará a las infraestructuras que dejarán de usarse, y a la reconversión laboral de los trabajadores que operan actualmente en estas centrales.

“Estamos bien encaminados. No tenemos fecha definida, pero sí estamos de acuerdo con lo que dice la ministra que esto debe ser un proceso que debe cerrarse en un plazo relativamente breve”, afirma Chadwick.

Ante la salida de centrales a carbón, y considerando que estas se utilizan mayormente como respaldo, otro de los actores que tomará importancia es el gas, justo cuando regresó, después de 11 años, el suministro desde Argentina.

Si bien Enel ya firmó algunos contratos para comprar gas desde el otro lado de la cordillera, el presidente de la compañía es cauto respecto de la proliferación de estas asociaciones.

“Nosotros tenemos contratos bastante buenos de abastecimiento de gas, estamos satisfechos con ellos y con los que tenemos proyectados hasta la próxima década. Evidentemente que están pasando cosas en materia de gas, pero hay que ver, tenemos que usar el gas. Yo compro si lo necesito y en este momento estoy bien. Ahora, si el día de mañana necesito más gas, por supuesto que tengo Vaca Muerta en Argentina, como también tengo GNL y otras posibilidades”, señaló.