(La Tercera-Pulso) Con seis años de historia, el Programa Huella Chile nació con un objetivo claro: gestionar los gases de efecto invernadero (GEI) en las organizaciones públicas y privadas, con mayor foco en esta última. Si bien se maneja desde el Ministerio del Medio Ambiente, esta iniciativa es financiada por los gobiernos español y alemán, junto con el PNUD.

“Algo muy importante es que es un programa voluntario”, comenta Sebastián Garín, coordinador del programa Huella Chile, y agrega: “Posee tres ejes: el primero es una plataforma de cálculo de carbono mediante el Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC); el segundo es prestar apoyo y capacitación técnica a las organizaciones que quieren cuantificar la huella; y el tercero, son los sellos de reconocimiento, según el nivel de gestión de los GEI”.

Garín se refiere a los cuatro sellos que son la columna vertebral del programa: “Cuantificación”, “Reducción”, “Neutralización” y “Declaración de Excelencia”. La estructura metodológica del programa se basa en la norma ISO 14.064 (2013) “y el foco es la empresa”, indica Garín.

¿Sólo la actividad de la empresa o también la de sus proveedores?

-Dentro de la huella de carbono hay tres alcances. El primero, que son las emisiones directas generadas dentro de la empresa. Por ejemplo, cualquier actividad que queme combustible fósil se debe reportar.

El segundo tiene que ver con las emisiones producto de la electricidad, principalmente de su generación. Y el número 3, aborda las emisiones aguas arriba y aguas abajo de las organizaciones. Hoy, la norma dice que el alcance 1 y 2 es obligatorio y el 3, voluntario. A futuro esperamos que sea también obligatorio.

¿Cuántas organizaciones se han sumado?

-Hoy son más de 600.

¿Con alguno de los cuatro sellos?

-No necesariamente. Todas están inscritas en el programa, ya que es una acción voluntaria. Luego de esto, pueden comenzar a medirse para adquirir el primer sello. El período de evaluación es anual.

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¿Pero cuántas tienen actualmente uno o más sellos?

-Tenemos cerca de 100 organizaciones activas y hemos entregado 219 sellos. En definitiva, hay muchas empresas que se inscribieron, pero que aún no han tomado acciones o bien, no han llegado al sello.

Esto porque para acceder a él, no sólo hay que medirse, sino que hay que ser verificada por un tercero, contratando a una entidad externa que los verifique, lo que es de su propio costo.

Como programa, ¿ustedes no financian eso?

-No lo financiamos. Lo que hacemos es transparentar la información de quienes podrían prestar este servicio. Por eso que tenemos 219 sellos y no 600, porque muchas organizaciones pequeñas no pueden costear la verificación.

Entonces, ¿está pensado para grandes empresas?

-Por ahora el sistema está con esa lógica y nuestro trabajo está en empezar a levantar esas barreras para que las pequeñas empresas puedan llegar a la verificación a un costo más bajo.

¿Ya hay un proyecto al respecto?

-Sí, hay iniciativas. Porque algo interesante del programa es que ha logrado mucha fuerza, vinculándose con otras acciones del Estado, que han fomentado la inscripción a Huella Chile.

¿Cómo los Acuerdos de Producción Limpia (APL)?

-Claro. Ya tenemos un importante vínculo con la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (que gestiona los APL), donde ya existen ocho APL que tienen como meta inscribirse en Huella Chile y declarar sus emisiones de GEI, como por ejemplo, la certificación SCAM, enfocada a municipios.

También estamos vinculados con Oficina Verde, que fomenta los criterios de sustentabilidad en las compras públicas.

¿Cuáles son las industrias que están más involucradas en los sellos? Una minera es bien diferente a una compañía de software…

-El 89% de las organizaciones son del sector privado, donde los más activos son servicios, alimentos y logística portuaria.

¿Pero cuál quisieran ustedes que fueran los más activos?

Ojalá los que generan más emisiones… y ese no es ni el de servicios ni el portuario. Necesitamos motivar a los sectores con más emisiones: energía, transporte y minería. La intención no es meter a un millón de organizaciones, sino, lograr el 80-20. O sea, el 20% de las empresas que generan el 80% de las emisiones en Chile.

¿Y han conversado con ellas?

-Sí, varias veces.

¿Cuál es su posición?

-Sabemos que están haciendo acciones, pero la mayoría no se está reportando bajo estándares locales. Huella Chile es el único estándar local que aborda los GEI. Por lo tanto, esperamos que bajo él, reporten todas las organizaciones, independiente de que tengan una certificación internacional.

Así tendremos una radiografía de qué está pasando, para enfocar las acciones o modelos de financiamiento que se pueden tomar a nivel de ministerio. Si hoy no tenemos esa foto, es difícil tomar acciones.