(La Tercera-Pulso) Si tiene pensado comprar un vehículo eléctrico tenga en consideración lo que podría ocurrir con los cargadores. Un grupo de expertos de Kaspersky Lab descubrió que los cargadores de estos automóviles suministrados por un importante proveedor, tienen ciertas vulnerabilidades que podrían generar ciberataques, y en caso de que estos ataques sean exitosos podrían derivar en daños a la red eléctrica del vehículo.

Los automóviles eléctricos han ido cobrando importancia en el mundo, e incluso en Chile ha habido un importante aumento de estos vehículos en los últimos años, e incluso en 2018 registraron un alza de ventas superior al 140% con respecto al año anterior. Noruega es hoy en día la nación pionera en el uso de la electricidad y apuntan a que en 2025 se hayan eliminado del mercado los vehículos que emitan emisiones.

El avance de la electromovilidad en varios países del mundo llevó a Kaspersky Lab a verificar los cargadores disponibles que incluyen una función de acceso remoto y esto fue lo que descubrieron.

Si se ve comprometido el cargador conectado podría causar una sobrecarga de energía que podría acabar con la red a la que estaba conectado, causando un impacto financiero y, en el peor de los casos, dañando otros dispositivos que estén en la red.

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Además encontraron una manera de iniciar comandos en el cargador y detener el procesador de carga o configurarlo a la máxima corriente posible. Si bien, la primera opción solo evitaría que una persona use el automóvil, la segunda podría causar que los cables se sobrecalienten en un dispositivo que no está protegido por un fusible.

Todo lo que un atacante debe hacer para cambiar la cantidad de electricidad que se consume es obtener acceso a la red Wi-Fi a la que está conectado el cargador. Dado que los dispositivos están hechos para uso doméstico, es probable que la seguridad de la red inalámbrica sea limitada.

Esto significa que los atacantes podrían obtener acceso fácilmente, por ejemplo, mediante el uso brusco de todas las opciones de contraseña posibles, lo cual es bastante común. Una vez dentro de la red inalámbrica, los intrusos pueden encontrar fácilmente la dirección IP del cargador. Esto, a su vez, les permitirá explotar cualquier vulnerabilidad e interrumpir las operaciones.

Todas las vulnerabilidades encontradas por los expertos fueron informadas al proveedor y fueron revisadas.