(El Mercurio de Antofagasta) Con la totalidad de los votos de la Cámara de Diputados, los parlamentarios aprobaron una iniciativa para evaluar el impacto ambiental que genera la contaminación lumínica, sobre todo, en regiones con potencial astronómico como Antofagasta.

El proyecto del diputado RN José Miguel Castro fue aprobado ayer en el Congreso con 130 votos a favor.

El apoyo transversal -sostuvo el parlamentario- “demuestra que esto realmente es un problema para la región y el país”, discusión que va mucho más allá de preservar el trabajo de los grandes observatorios y que involucra aspectos económicos y de salud pública.

La idea, que pasó el primer trámite legislativo, busca que cualquier proyecto que “esté en zonas como la nuestra, donde hay una vocación de astroturismo, tenga que pasar por una evaluación de impacto ambiental si contamina lumínicamente”, detalló Castro.

Los fundamentos de la iniciativa apuntan a proteger temas que tienen que ver con la salud y fauna, además de aspectos económicos y científicos.

Patrimonio

El director de la Unidad de Astronomía de la Universidad de Antofagasta (UA), Eduardo Unda-Sanzana, explicó que la votación da cuenta del ánimo que existe a nivel nacional para proteger los cielos, un patrimonio irremplazable.

“Esto subsana un vacío legal, porque las normas actuales lo que hacen es reaccionar cuando detectan un problema existente”, detalló el doctor en Astronomía. Por eso, incluir la contaminación lumínica en el proceso de evaluación ambiental es un paso proactivo en la protección de cielos que tienen la mejor calidad para desarrollar el trabajo astronómico.

Sin embargo, el académico de la UA advirtió que este proyecto no solo pretende resguardar la labor científica en Antofagasta.

[VEA TAMBIÉN: Mal uso de luces artificiales son un serio problema para la astronomía]

Puntualizó que aún sin incluir la investigación avanzada en la discusión, preservar la oscuridad de los cielos tiene fines económicos que ayudan a diversificar la matriz económica de la región, como el astroturismo, creciente actividad de emprendimiento en la zona.

A esto se suman los factores educativos, patrimoniales y de salud. Unda-Sanzana se refirió a estudios recientes que responsabilizan a ciertas formas de contaminación lumínica, basadas en la emisión de “blanco frío”, de desactivar algunas protecciones naturales del organismo con determinadas expresiones de cáncer.

“Más allá de que uno sea cercano a la astronomía, todos convergemos en que preocuparse de temas como la salud pública y medio ambiente, son importantes para la región”, dijo el académico.

Antofagasta cuenta con tres sitios certificados con la calidad Starlight de Unesco, es decir, que poseen las mejores características a nivel mundial para la observación astronómica.

Potencial

Pero estudios demostraron que el avance de la contaminación lumínica de las ciudades y de proyectos mineros, prácticamente están llegando a estas zonas, por lo que podría perderse la certificación.

Esto también podría amenazar las condiciones de la región para la instalación de los grandes observatorios astronómicos, los que son proyectados con una vida útil cercana a las cinco décadas, debido a que las inversiones bordean los mil millones de dólares.

Es más, en la próxima década, en territorio chileno se concentrará el 70% de la capacidad de observación astronómica del planeta.

Para José Miguel Castro, lo que pretende el proyecto no es limitar la iluminación, la que es necesario por razones de seguridad en las ciudades y para las empresas. El parlamentario quiere que su uso sea el correcto, sin generar contaminación.