(El Mercurio) Cerca de 236 kilómetros de ciclovías son los se pueden encontrar en las calles de la Región Metropolitana, una excelente justificación para prescindir de las cuatro ruedas de quienes deben desplazarse en distancias que no superan los 30 kilómetros diarios.

Estos son solo algunos de los motivos para dar pie adelante con la compra de una e-bike o bicicleta eléctrica, las cuales se pueden adquirir desde los $300 mil en adelante y que ofrecen la ayuda de un motor asistido para que la transpiración al desplazarse no sea una excusa.

El gerente de la tienda La Ciclovía, Samuel Stehberg, comenta que estas bicicletas -dependiendo del modelo- pueden alcanzar hasta los $6 millones en el caso de las de alto desempeño, con los mismos armazones que se usan en las de ciclismo de montaña, pero que se les adiciona un motor alimentado con baterías de litio.

Este medio de transporte funciona de la misma manera que un modelo convencional, pero cuenta con componentes electrónicos que se encargan de impulsarla (motor, batería, controlador, sensor de pedaleo y acelerador). También las e-bike pueden ser propulsadas a través de la energía mecánica que le entrega el ciclista.

Han logrado captar la atención transversal de los profesionales jóvenes -en su mayoría ejecutivos- que recorren distancias de entre 10 y 30 kilómetros diarios para desplazarse hacia sus trabajos o puntos de reunión, y viceversa. Su edad fluctúa entre los 25 y 45 años, donde cerca del 65% son hombres.

Miguel Corso, uno de los dueños y fundador de la marca Völmark Chile, agrega que la buena recepción por parte de los ciclistas ha impulsado su expansión hacia regiones. «Estos (perfiles) principalmente se encuentran viviendo en la Región Metropolitana, pero hemos visto una significativa cantidad de seguidores e interesados en otras ciudades como Valparaíso, La Serena y Concepción».

Asimismo, la diversificación de modelos ha traído consigo el agarre de nuevos clientes.

La gerenta de Enel X Chile, Karla Zapata, agrega que la llegada de las bicicletas deportivas ha ampliado el abanico de ofertas disponibles, ya que antes solo existían modelos de paseo y plegables. «Otro grupo es el que gusta de hacer deporte y accede a mountain bikes para llegar un poco más lejos, gracias a la asistencia que estas pueden brindar. Por último, otro perfil son las personas muy interesadas en la tecnología y que siempre están a la vanguardia probando productos innovadores», explica Zapata.

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Autonomía varía según uso y puede alcanzar hasta 40 km

La principal función -y que distingue a un modelo eléctrico de uno convencional- es la autonomía que pueden llegar a tener las e-bike .

Desde Völmark explican que esta se ve alterada por distintos factores externos tales como el peso del usuario, las pendientes que se enfrentan en el desplazamiento, la calidad del terreno por donde se circule y el estado en que se encuentre la batería.

Otro factor es el tipo de conducción que se use. En primer lugar, estas se pueden manejar como un modelo convencional, no dándole uso alguno a la batería. También está el sistema de pedaleo asistido, donde al empezar a pedalear el motor reacciona y otorga un apoyo al usuario dependiendo de la asistencia que este configure en la marcha. Y por último se encuentra la opción solo motor, usando exclusivamente la batería eléctrica.

«La autonomía promedio puede llegar a 40 kilómetros por carga en su modo asistido, mientras que se pueden alcanzar los 20 kilómetros utilizando el modo solo motor y no pedalear», dice Corso.

En cuanto a la velocidad, esta dependerá del modelo y del tamaño de las ruedas. Por ejemplo, las plegables de aro 20″ alcanzan en promedio los 20 km/h, mientras que las mountain bike de aro 26″ o más pueden superar los 40 km/h.

La mantención es otro ítem a tener en cuenta. A menos que se manifieste una falla evidente en su funcionamiento, los componentes eléctricos no requerirán de supervisión, por lo que mecánicamente se deberá controlar al igual que los modelos convencionales. «Dependiendo de la intensidad de uso, se recomienda realizar entre una y tres mantenciones anuales para ajustar el funcionamiento de la parte mecánica (piolas, cadenas, etc.) y realizar cambios de los componentes de desgaste», explica Stehberg.

Incremento en ventas supera el 150% anual

Como «una expansión sostenida». Así califican las empresas comercializadoras de bicicletas eléctricas el aumento en ventas que han vivido estos modelos en los últimos años.

Karla Zapata señala que -en el caso de la tienda Enel y en lo que va de este año- las ventas se han cuadruplicado en relación a 2017. «Creemos que la evolución del transporte urbano llevará a que se masifiquen estos vehículos por lo sencillo y prácticos que son para moverse en la ciudad».

Desde Völmark Chile comentan que el boom exponencial se vivió hace unos tres años, donde las ventas se elevaron en hasta 800%. «Luego de esa explosión, hemos visto un aumento sostenido de ventas en un 150% cada año que pasa», señala Corso.

Este impulso no solo se debe a las ventas minoristas, sino que también a empresas que han visto los beneficios y el bajo costo de mantenimiento que significa este medio de transporte versus las motos o los automóviles.

Desde La Ciclovía agregan que «Correos, Chilexpress, Carabineros, municipalidades, entre otros, ya han descubierto las ventajas de las bicicletas eléctricas para el reparto de la ‘última milla’ o para la movilidad de sus funcionarios».

En cuanto a los lugares por donde deben circular las e-bike , noviembre será el mes en que se pondrá en marcha la Ley de Convivencia de Modos, normativa que obliga a los ciclistas a circular por ciclovías habilitadas, y que -en el caso de no contar con estas últimas- deberán movilizarse por las calles con el fin de evitar accidentes viales.

Recambio de baterías cuesta entre un 20% y un 30% del valor de la e-bike

Una vida útil versátil, que varía según el uso que se le da, es lo que poseen los alimentadores de los distintos modelos de bicicletas eléctricas.

Si bien el precio de las baterías se encuentra incluido dentro del valor comercial de las e-bikes , estas poseen cerca de dos a cuatro año de un óptimo funcionamiento.

Según indican desde la tienda La Ciclovía, el valor promedio de recambio de las baterías fluctúa entre un tercio y dos quintos del precio de la bicicleta, cercano a los $200 mil.

En cuanto a los ciclos de carga resistente de las baterías (donde gran parte de los modelos actuales son de litio), estos varían entre 500 a 1.000 veces, donde la carga completa tiene un costo aproximado de $600.

La fácil maniobrabilidad con que se pueden desmontar estos apéndices, le permite al usuario la carga remota y sin la necesidad de proximidad del armazón de la batería al enchufe tradicional con que se alimenta.

Karla Zapata, gerenta de Enel X Chile, señala que «si consideramos una autonomía de 50 km (asistida) y un uso promedio de 10-20 km al día, tendríamos un costo aproximado de $150 a $300 diarios».

El peso de estas bicicletas no es muy alejado de un modelo convencional. «Las eléctricas -por lo general- pueden ir entre los 15 a 30 kilos, según su diseño, donde la mayor parte del peso adicional se lo lleva el motor que asiste en el pedaleo», explican desde La Ciclovía.

En cuanto a su uso bajo lluvia, estas no poseen ningún límite para su tránsito esa tal condición; sin embargo, se recomienda secar bien los componentes una vez llegado al lugar de destino.