(El Mercurio) Avanzar hacia una matriz energética libre de carbón es uno de los compromisos adquiridos por el actual gobierno, incluido en la Ruta Energética presentada hace unos meses.

Sin embargo, ya se avizora que cumplir con esa promesa podría elevar los costos de la energía en el país, cifras que aún no son oficiales, ya que los estudios económicos sobre el impacto que tendría el retiro de este tipo de centrales aún se encuentran siendo preparados para ser presentados próximamente a la mesa de descarbonización.

Donde sí existirán perjuicios económicos comprobados es en aquellas comunas donde se encuentran emplazadas este tipo de centrales térmicas, localidades que actualmente obtienen subsidios en sus cuentas de la luz luego de compartir territorio por años con estas fuentes contaminantes. Estos subsidios están incluidos en la Ley de Equidad Territorial promulgada en 2016. En la normativa se estipularon dos tipos de descuentos, uno por las centrales termoeléctricas que funcionan en el territorio y otro por el aporte que tienen en generación en el sistema eléctrico nacional.

En este escenario, según un reporte elaborado por la consultora Ecom Energía, los montos a pagar por los habitantes de comunas como Mejillones y Huasco podrían subir 65% y 44%, respectivamente.

Por ejemplo, en el caso de la primera, el costo del kWh, unidad de medida del consumo de los hogares, pasará de los actuales $25 (sin IVA), a unos $41, mientras que en Huasco el salto será desde los $49 a $70.

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Si bien el proceso de descarbonización se realizará de manera gradual y se espera que recién se cuente con un cronograma de cierre a mediados de 2019, ya han existido esfuerzos voluntarios de parte de las compañías para sacar de operación estas fuentes. Es el caso de la francesa Engie, que ya cuenta con autorización para dejar de operar las unidades 12 y 13 de la central térmica situada en Tocopilla -que suman 170 megawatts (MW)- en abril de 2019. Esto, siempre que se termine a tiempo el proyecto de línea de transmisión Cardones-Polpaico.

En el caso de esta comuna, en la que Engie busca también apagar a corto plazo las unidades 14 y 15, los costos del kWh subirían en hasta 37%, pasando de $42 a $58 si se concreta el plan de retiro.

Otras comunas que también verán subir sus cuentas por este mismo efecto serán Puchuncaví y Coronel, ambas en un 33%.

A comienzos de mes, al participar de la comisión de Energía de la Cámara de Diputados, la titular del ramo, Susana Jiménez, explicó que en la medida en que entran y salen proyectos energéticos, se va perdiendo ese descuento, pero que respecto del sistema completo, el impacto en los costos sería marginal. Ante esto, los diputados de estas regiones pidieron evaluar alguna alternativa para poder compensar estas alzas en el suministro.

En esa ocasión, la autoridad deslizó que no se está evaluando la opción de nuevos beneficios extraordinarios para estas zonas, pero sí se encuentran preparando en conjunto con las empresas alternativas laborales para reconvertir a los operarios del sector.