(La Segunda) Enfrentada a la crisis por emanaciones tóxicas en la bahía de Quintero, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) ha levantado cargos en contra de dos empresas en la última semana: Enap y Gasmar. A la petrolera, por su mal manejo de residuos industriales. Y a Gasmar , por deficiencias en el funcionamiento de su sistema de antorcha.Y hoy requirió información a la Municipalidad de Quintero por un incendio ocurrido en su vertedero el 27 de agosto, que podría vincularse al último episodio crítico del 4 de septiembre.

Sin embargo, en el informe de formulación de cargos de la SMA de Gasmar, emitido el lunes 10 de septiembre, surge un elemento que el fiscalizador no incluyó en su proceso sancionatorio, pero que podría complementar al menos la explicación de las intoxicaciones en Quintero y Puchuncaví.

En su punto 38, se señala que en su visita del 2 de septiembre, el inspector se dirigió a revisar el manejo del gas mercaptano de la planta de Gasmar y allí detectó una fuga: “En el sector denominado ‘Trinchera’ se percibió un fuerte olor asimilable a hidrocarburos, con condiciones meteorológicas soleado y viento dirección norte (el pueblo de Quintero se encuentra al norte de la bahía), el cual se percibía de manera intermitente. En el área denominada ‘Estación Mercaptano’ se constató la presencia de dos estanques de mercaptano, donde se percibió un fuerte olor a dicho gas, observándose que existían cintas que rodeaban las tuberías. En razón de dichas cintas, el operador de isla, Sr. Marcelo Bernal, corroboró la ocurrencia de una filtración de cañería, no pudiendo precisar el día exacto de dicho evento”.

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La SMA constató la fuga de gas, pero la omitió en su formulación de cargos, dado que “no se encuentra vinculado a ningún instrumento de gestión ambiental de competencia de esta superintendencia”. En palabras simples, según la Ley de Bases del Medio Ambiente de 1994, la SMA sólo puede revisar y actuar sobre instalaciones que cuenten con Resolución de Calificación Ambiental (RCA), es decir, construidas después de 1997.

Y como estos ductos en los estanques de mercaptano de la planta de Gasmar fueron instalados antes de esa fecha, no las cubre la RCA. Por eso, la superintendencia optó por enviar los antecedentes a la Seremi de Salud de la Región de Valparaíso y a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.

Un elemento ya aludido

En diciembre de 2017, el profesor Francisco Cereceda de la Universidad Técnica Federico Santa María, junto con el Centro de Tecnologías Ambientales CETAM y el Laboratorio de Química Ambiental, realizó un estudio solicitado por el Ministerio de Medio Ambiente luego de que se detectaran episodios de malos olores en la zona. Debía monitorear la meteorología y los gases atmosféricos Metano (CH4), Amoniaco (NH3), Hidrocarburos no Metánicos (NMHCs) y Compuestos Orgánicos Volátiles (VOCs). En sus conclusiones, señala textualmente: “Muy probablemente y según los antecedentes que se pudieron recopilar durante las visitas industriales a los lugares de muestreo de la zona de estudio, este olor debería corresponder en primera instancia a mercaptano, compuesto perteneciente a la familia de las VOCs(…) El análisis factorial realizado permitió asociar las concentraciones de VOCs observadas en Quintero con aquellas realizadas en Gasmar, indicando que su origen, muy probablemente, podría ser común. Esto implicaría que Quintero se encontraría afectado por las emisiones de VOCs provenientes de Gasmar”.

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