(El Mercurio) Un inesperado efecto tendrá el proceso de descarbonización que impulsan, en conjunto, el Ministerio de Energía con la Asociación de Generadoras y que busca establecer un cronograma de retiro de las fuentes térmicas del sistema eléctrico.

Ayer, la ministra de Energía, Susana Jiménez, explicó que producto del cierre de algunas plantas en zonas como Tocopilla, estas comunas dejarán de percibir la compensación económica que se incluyó en la Ley de Equidad Tarifaria a aquellas localidades que cuentan con fuentes de generación.

La ministra explicó que en la medida que entran y salen proyectos energéticos, se va perdiendo ese descuento, pero que respecto del sistema completo, el impacto en los costos sería marginal.

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A la fecha, solo Engie ha tramitado oficialmente ante la Comisión Nacional de Energía el retiro de dos de sus unidades ubicadas en la Segunda Región, movimiento que fue autorizado pero que está condicionado a la puesta en marcha de la línea de transmisión eléctrica Cardones-Polpaico, que debiera estar operativa a fin de año. Asimismo, la titular de Energía explicó que a la fecha la mesa de descarbonización ya ha sostenido reuniones con expertos de distintos países que ya han implementado procesos similares, como Alemania o Gran Bretaña, que destacaron la importancia de crear nueva generación de energía, así como contar con un mercado de suficiencia para mantener la flexibilidad.

Para fin de mes se espera contar con un informe del Coordinador Eléctrico sobre el impacto que tendría el retiro de las unidades térmicas del sistema, en el que estas centrales representan hasta un 40%.

Posteriormente, se sumarán los antecedentes ambientales, sociales y tecnológicos, y para diciembre se espera la publicación de un estudio económico que mide los efectos del proceso de descarbonización, mediante un trabajo conjunto entre el Gobierno y el Banco Interamericano de Desarrollo.