Avanzar en estándares y normativas de seguridad en sistemas de carga para vehículos eléctricos y el fortalecimiento del capital humano para los servicios relacionados con este tema son algunos de los desafíos a futuro en el país que menciona Pedro Vidal, gerente del Programa Santiago Ciudad Inteligente.

El ejecutivo destaca a ELECTRICIDAD la necesidad de «diseñar e implementar la infraestructura habilitante de los distintos sistemas que hacen posible el funcionamiento de la electromovilidad».

Este consorcio cuenta con el apoyo de Corfo y el patrocinio del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, además de otros actores como  la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa). Es desarrollado por el Centro Mario Molina Chile, Enel y el Centro de Desarrollo Tecnológico de Finlandia VTT.

Este año el Programa recibió el premio de la Federación Internacional del Automóvil, por la labor del Programa Santiago Ciudad Inteligente para el desarrollo de la movilidad sostenible.

«Ha sido reconocido el enfoque de nuestra iniciativa Corfo, la cual comprende que la movilidad sostenible, además de ser una componente en el fomento del transporte eléctrico y uso de modos no motorizados, debe incorporar una visión donde también se sumen aspectos como la gestión de los residuos del transporte -baterías, lubricantes y neumáticos- y también aspectos de seguridad. Si queremos promover la peatonalidad o el uso de la bicicleta, debemos generar espacios públicos más seguros», indica Pedro Vidal.

Pedro Vidal, directro del Programa Ciudad Inteligente.

Retos

Según el gerente del programa, dentro de los retos a futuro está «seguir avanzando en estándares y normativas de seguridad, como en sistemas de carga, para no generar en el futuro barreras de entrada a nuevos proveedores e ir desarrollando esquemas tarifarios que faciliten la electromovilidad».

A su juicio, también es necesario ir sistematizando una base de conocimiento que permita ir aprendiendo de los diversos esfuerzos de implementación tanto en el ámbito del transporte eléctrico público, privado y de carga; hacer seguimiento de las implementaciones e ir evaluando las mejores prácticas y tecnologías».

Agrega que además es imperativo «el desarrollo de capital humano calificado con los niveles de sofisticación tecnológica requeridos para los nuevos servicios que dan soporte a la electromovilidad y del mismo modo incorporar capacitaciones a conductores para que incorporen elementos de conducción eficiente en vehículos eléctricos».

Vidal afirma que actualmente el programa está «articulando y fomentando proyectos, innovaciones o emprendimientos que puedan ser apoyados financieramente desde los diversos instrumentos que ofrece Corfo y, de esa manera, contribuir a mejorar la calidad de vida de los santiaguinos».

«Estamos buscando maneras de ir fortaleciendo el ecosistema de emprendimiento e innovación existente, trabajando para que se generen innovaciones que faciliten y permitan hacer más eficientes los procesos y mejorar la calidad de servicio. Por ejemplo, se persiguen mejoras en los procesos de instalación y mantenimiento de infraestructura de carga y administración de las redes, avances en distribución y generación de energía desde la lógica de los proveedores, modificaciones en aspectos técnicos de la operación de las flotas de vehículos eléctricos; cambios en las baterías desde sus aspectos de fabricación y reutilización, incluyendo también la gestión de servicios y clientes», concluye.