(El Mercurio) De acuerdo al último reporte mensual (junio 2018) de las energías renovables no convencionales de la Comisión Nacional de Energía, Chile cuenta con un aporte de 1,85 GW de energía solar a la capacidad instalada en la infraestructura de generación eléctrica nacional, lo cual equivale a un 8% del total considerando combustibles fósiles. A su vez, la primera planta fotovoltaica de gran escala instalada en nuestro territorio opera desde Julio de 2013, es decir, la planta más antigua en Chile tiene aproximadamente 5 años. De acuerdo a lo anterior es posible deducir que la energía solar en Chile ha crecido rápidamente, pero evidentemente aún es muy joven.

En los últimos años, Chile ha sido un referente para la región en temas de energía fotovoltaica, sin embargo, un tema pendiente es la infraestructura de la calidad para la instalación y operación de estas plantas solares. Por esta razón, el comité de desarrollo de la industria de la energía solar, perteneciente a CORFO, enfoca el tema de la calidad como uno de sus pilares fundamentales.

En este contexto, el Instituto Nacional de Normalización (INN) en calidad de beneficiario, y Procobre Chile como mandante del proyecto “Marco normativo que permita certificar módulos fotovoltaicos e inversores bajo funcionamiento y resistencia a exposiciones medioambientales prolongadas a nivel nacional” – 15BPE-47132 de Innova – CORFO (el que se ha desarrollado durante 32 meses y que comenzó su ejecución el 11 de diciembre de 2015) planteó el desafío de elaborar 10 Normas Chilenas relacionadas con la industria fotovoltaica. El objetivo de este programa es básicamente dotar al país con un marco normativo orientado a desafíos que enfrentan organismos públicos, privados, grandes y pequeñas empresas en torno a la implementación de la energía fotovoltaica.

Estas normas técnicas en cuestión abarcan temas relacionados con verificación de la conformidad de diseño, puesta en marcha, inspección, desempeño, mantenimiento y calidad de sistemas fotovoltaicos. Sin embargo, existe la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC), que desarrolla estándares internacionales y que buscan normalizar los requisitos técnicos mínimos para ciertas configuraciones y/o aplicaciones y, en nuestro caso específico, tecnologías fotovoltaicas; las cuales no son obligatorias en sí mismas pero dictan un estándar de calidad adecuado y recomendado; y de acuerdo al criterio de las autoridades vigentes pueden transformarse en los requisitos mínimos legales de una instalación o aplicación fotovoltaica.

Este proyecto consideró, como base, estándares internacionales provenientes de la IEC y los adapta e interpreta para el contexto nacional chileno. Fijándose como objetivo comenzar a cimentar una estructura adecuada para la industria fotovoltaica con normas en el idioma oficial del país. Entregando una herramienta fundamental para los actores nacionales, los cuales pueden adquirir o actualizar sus conocimientos de acuerdo a los consensos mínimos técnicos a nivel mundial.

En el contexto de la ley 20.571 (Net Billing), la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) exige como requisito mínimo de aceptación la norma internacional IEC 61215. Los módulos fotovoltaicos que pasen este requisito mínimo podrán inyectar legalmente a la red eléctrica nacional. De esta manera, la SEC exige un estándar internacional que no se encuentra homologado a nuestro contexto nacional y es aquí donde toman especial relevancia las Normas Chilenas NCh-IEC 61215-1 y NCh-IEC 61215-2, las cuales definen y detallan los procedimientos y ensayos que contienen estos requisitos mínimos exigidos por la SEC en idioma español. La aplicación directa de estas normas puede verse en la certificación de módulos fotovoltaicos y, a su vez, para que los usuarios puedan comprender las condiciones límites que pueden soportar los módulos, tales como cargas mecánicas, ciclos térmicos, robustez de terminales, entre otros.

Las Normas Chilenas NCh-IEC 62446-1 y NCh3650 contienen las especificaciones de los ensayos mínimos para poner en marcha, operar y mantener una planta fotovoltaica. A su vez, enumeran la documentación mínima para llevar a cabo estas actividades. De esta forma se propone un estándar para definir la calidad mínima en las instalaciones fotovoltaicas, con la ambición de que la energía fotovoltaica en Chile tenga un nivel de calidad mínima que ayude a generar una reputación de tecnología segura y confiable. Estas normas tienen un impacto directo en empresas que realizan puesta en marcha, operación y mantenimiento de plantas fotovoltaicas; además, son normas útiles para evaluar la calidad de una planta fotovoltaica.

Por otro lado, la Norma Chilena NCh-IEC/TS 62548 se enfoca en describir los requisitos de diseño para sistemas fotovoltaicos, incluyendo cableado de los arreglos en corriente continua, dispositivos de protección eléctrica, disposiciones sobre conmutación y puesta a tierra. Esta norma no abarca dispositivos de almacenamientos de energía, equipos de conversión de energía o cargas. De esta manera, será posible exigir un estándar mínimo de seguridad a nivel de sistema fotovoltaico y no un estándar separado por cada uno de sus componentes, como se hace en el presente. Esta norma tiene un impacto fundamental en todas las empresas que construyen o inspeccionan la construcción de una planta fotovoltaica.

La Norma Chilena NCh-IEC 61829 incluye la descripción de los procedimientos para las mediciones in situ de las características de los arreglos fotovoltaicos, de las condiciones meteorológicas presentes y el uso de estas para sus condiciones de potencia nominal u otras condiciones a definir. De esta manera, se normaliza la manera y criterios de evaluación que deben cumplir las empresas que se encargan de evaluar un sistema fotovoltaico en terreno. Esta norma tiene un impacto en las empresas que realizan control de calidad para plantas fotovoltaicas, ya que normaliza los procedimientos para evaluar el desempeño y calidad de los módulos fotovoltaicos que conforman la planta, a su vez, permite una justa comparación en el desempeño entre distintas marcas o modelos de tecnologías fotovoltaicas.

Debido a las características geográficas específicas de nuestro país, poseemos a lo largo de Chile una extensa costa marina, la cual es un sistema de corrosión muy eficiente para cualquier estructura metálica. Los módulos fotovoltaicos instalados en la zona costera no pueden escapar a esta salinidad y, por supuesto, sufren las consecuencias, ya que están considerados para operar durante 25 años o más. La Norma Chilena NCh-IEC 61701 describe las secuencias de ensayo útiles para determinar la resistencia de diferentes módulos fotovoltaicos a la corrosión producida por niebla salina. Esta norma tiene un impacto en cualquier empresa o persona natural que desee tener una instalación fotovoltaica en zonas geográficas de clima costero, ya que con su aplicación será posible informarse sobre los módulos que pueden soportar estas condiciones de alta salinidad.

Las plantas fotovoltaicas no solo están compuestas por paneles fotovoltaicos, estos últimos deben estar soportados por estructuras metálicas galvanizadas, su energía debe ser transportada a través de cables y ser transformada a corriente alterna. Todos estos componentes que complementan los módulos fotovoltaicos en una planta son definidos como “balance del sistema”. La Norma Chilena NCh-IEC 62093 se hace cargo de determinar las características de desempeño de cada uno de estos componentes luego de exponerse a las condiciones ambientales naturales de servicio simuladas para las cuales se prevé su aplicación, de acuerdo a la especificación del fabricante. El impacto de esta norma está enfocado en laboratorios que puedan realizar certificaciones o empresas que se encargan de inspeccionar plantas fotovoltaicas.

Los módulos fotovoltaicos, al estar expuestos a la radiación solar, generan energía en forma de corriente continua, la cual debe ser transformada a corriente alterna para que pueda ser utilizada en cada uno de nuestros hogares. Los dispositivos que se encargan de esta transformación son los inversores fotovoltaicos, los cuales, además de transformar la energía, también poseen un rastreador (seguidor) que obliga al módulo fotovoltaico a trabajar en su punto de máxima potencia. La Norma Chilena NCh3649 se encarga de determinar el procedimiento para la medición de la eficiencia general de los inversores fotovoltaicos conectados a la red, evaluando separadamente tanto la eficiencia de la conversión de energía como la de su rastreador del punto máximo de potencia de los módulos fotovoltaicos. Esta norma tiene un impacto en empresas que construyen o innovan en fabricación de inversores, a su vez, los usuarios finales pueden entender la eficiencia del inversor que están comprando y como esta fue evaluada.

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Finalmente, la Norma Chilena NCh-IEC 61836 tiene como objetivo establecer “que significan las palabras” y no “bajo qué condiciones se aplican los términos”. Básicamente, presenta los términos, definiciones y símbolos de normas fotovoltaicas nacionales e internacionales y documentos relevantes utilizados en el área de sistemas de energía solar fotovoltaica. Esta norma tiene un impacto en cualquier persona u organización que se está familiarizando con el lenguaje técnico fotovoltaico, ya que define cada término utilizado técnicamente y en el contexto que se encuentra.

Este proyecto fue ejecutado por el INN, cuyo rol es contribuir al desarrollo productivo del país, fomentando la elaboración y uso de Normas Chilenas, coordinando la Red Nacional de Metrología y acreditando organismos de evaluación de la conformidad. Tuvo como institución mandante a PROCOBRE Chile, parte de International Copper Association (ICA), organización líder mundial en la promoción del cobre. Basado en las características únicas del cobre por su conductividad y siendo un recurso reciclable, es que el rol de PROCOBRE en el proyecto, se destaca por buscar la normalización y desarrollo sostenible de los sistemas fotovoltaicos, ya que se utilizan cantidades significativas de conductores eléctricos de cobre y según cifras de la Comisión Nacional de Energía, en Chile hay 1.041 MW de sistemas fotovoltaicos en operación y 1.238 MW se encuentran en construcción, lo cual enriquece el escenario futuro para esta industria.

El primer taller fue realizado en Copiapó el 7 de junio, mientras que el segundo fue realizado en Santiago el 21 de junio, ambos fueron dictados por un experto fotovoltaico y contaron con una asistencia que bordeaba los 50 asistentes cada taller. A su vez, el primer seminario fue realizado en Santiago el 29 de mayo y el segundo el 29 de junio en Antofagasta, los cuales contaron con la participación del Comité de Desarrollo de la Industria de la Energía Solar (Comité Solar – Chile), Ministerio de Energía, Fundación Chile, PROCOBRE, Atamos-Tec y el propio INN.

Las 10 Normas Chilenas resultantes son el primer paso y se espera que se transformen en los cimientos para fortalecer la infraestructura de la calidad en la industria solar fotovoltaica.

Material de apoyo

Para la provisión de este bien público (Normas Chilenas), el INN cuenta con los diversos mecanismos a disposición de los usuarios y organismos:

Uno es el Centro de Consulta Digital, ubicado en las dependencias de INN, en sus oficinas en la ciudad de Santiago, en el lugar es posible encontrar todas las Normas Chilenas vigentes elaboradas por el INN y revisar los textos completos de ellas en forma absolutamente gratuita.

Por otro lado está el Sistema de Venta en línea (eCommerce). El que permite la adquisición del servicio de visualización on line de las normas escogidas del catálogo.

Finalmente, se encuentra la plataforma web “INN Colección”. Esta entrega la flexibilidad de seleccionar el conjunto de Normas Técnicas de interés, sin necesidad de tener que circunscribir una familia de estas, área o temas en particular. Se puede estructurar una colección de normas a partir de un grupo de cinco o más e, incluso, por el total de las normas disponibles en el catálogo de normas de INN. El Servicio de Visualización de Normas Chilenas permite el acceso por 12 meses a los documentos, funcionando las 24 horas del día, los siete días de la semana y durante todo el año, totalmente en línea.