(Pulso-La Tercera) “No dimensionamos los temas ambientales y prediales que finalmente nos han venido afectando”. Con esas palabras el presidente de la colombiana ISA -controladora de Interchile-, Bernardo Vargas, hizo una especie de mea culpa tras los retrasos que ha atravesado la línea de transmisión de 784 kilómetros, clave para la operatividad eléctrica del país.

La entrada en operación del proyecto -que unirá las subestaciones Cardones, al sur de Copiapó, y Polpaico, 50 kilómetros al norte de Santiago-, estaba programada para fines del año pasado. Sin embargo, incidentes relacionados con los permisos ambientales y la quiebra de un contratista ampliaron los plazos al segundo semestre de este año.

“Desde un primer momento teníamos una línea difícil porque era una línea larga que llegaba a Santiago, y todo lo que es cercano a grandes ciudades en cualquier país dificulta la construcción por cuestiones prediales y ambientales”, señaló Vargas.

“Sucedieron un par de eventos relacionados con la necesidad de intervenir y cambiar unos contratistas, que cuando los contratamos eran de primera línea y que en el camino tuvieron problemas financieros muy difíciles y nos obligaron a tomar control (…). No visualizamos que iban a quebrar. Esto no estaba previsto y al no estar previsto tuvimos que intervenir”, lamentó.

En esa línea, comentó que de las tres etapas que considera la línea de transmisión, la primera de ellas ya está concretada, mientras que la segunda -que va de Maitencillo a Pan de Azúcar- será finalizada entre fines de marzo e inicios de abril. En cuanto a la tercera, que considera el tramo que cruza por la Región de Valparaíso y llega a la Metropolitana, indicó que debiese culminar en la segunda mitad del año, alcanzando a la fecha el 70% de avance.

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“Estamos a la espera de la liberación de servidumbres faltantes por permisos y concesiones para poder ingresar con todos los recursos a terminar”, indicó Vargas, añadiendo que “las conversaciones con los dueños de predios a veces son complejas”.

Asimismo, indicó que estos esfuerzos no han implicado desembolsos mayores, dado a que en una primera etapa de la iniciativa la firma obtuvo ahorros en la compra de insumos.

Interés en Chile

Pese a todo, Vargas es enfático en señalar que la empresa arribó al país para quedarse y destacó que la compañía está “muy contenta” con el arribo de las nuevas autoridades.

“Chile tiene la ventaja de ser un país que tiene políticas relativamente claras (…) Ni en las autoridades que salen ni en las que entran visualizamos una posición hostil. Siento que esta autoridad va a ser muy respetuosa de lo que implica tener un inversionista extranjero grande de frente y nosotros somos totalmente respetuosos de lo que se requiere para invertir en Chile”, apuntó.

En esa línea, comentó que una de las mejoras que podrían realizarse, tiene que ver con los procedimientos de revisión en los procesos ambientales de forma tal que sea más expedito.

“Somos creyentes en Chile. Estamos aquí para quedarnos mientras haya claridad en las reglas del juego y claridad jurídica. Hay decisiones que no estamos dispuesto a modificar por temas coyunturales”, concretó.