(Pulso) Si bien desde hace meses que rondaba el sector, la segunda mayor eléctrica china hizo ayer su primera movida en Chile con la compra del 28% de la mayor transmisora del país, Transelec.

Y es que tras casi seis meses de que trascendiera que el fondo canadiense Brookfield Infrastructure le entregó el mandato a Santander GCB y Scotiabank para la búsqueda de potenciales compradores de su propiedad en la transmisora, finalmente se anunció que una de las empresas chinas de mayor relevancia en el sector eléctrico, la estatal Southern Power Grid International, sería el comprador.

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Ayer la canadiense informó al mercado que llegó a un acuerdo con la china para que esta se hiciera de su propiedad en Transelec, previo desembolso de US$1.300 millones y la aprobación de entidades regulatorias y del gobierno chino.

Se espera que el cierre de la transacción se concrete en 2018.

La desinversión en el segmento de la transmisión de la administradora de fondos canadiense se da luego que la compañía comentara públicamente su interés por participar en el mercado de la generación chileno. Sin embargo, dicha incursión está prohibida por las normas locales, debido a que se consideraría una integración vertical.

En este contexto, tras el anuncio de la venta de Transelec, el director ejecutivo de Brookfield Infrastructure, Sam Pollock, comentó que la venta apunta a la búsqueda de actividades más rentables.

“Durante el año pasado, nos hemos concentrado en ejecutar la siguiente fase de nuestro programa de reciclaje de capital, buscando deshacernos de los activos de infraestructura maduros y redistribuir los ingresos en oportunidades de mayor rentabilidad”, dijo. “Las ganancias de la venta de Transelec se utilizarán para financiar nuestra creciente acumulación de proyectos de crecimiento orgánico, así como nuestra sólida cartera de transacciones”, añadió.

Southern Power Grid International se perfiló desde un inicio como una de las favoritas por hacerse de la participación en la eléctrica chilena. Es más, durante el proceso de venta, sus representantes en Chile se reunieron con Andrés Romero, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), para solicitarle “información sobre temas regulatorios”, de acuerdo a lo que indica la plataforma de lobby.

De concretarse la operación, la empresa china se quedaría con una empresa entre cuyos activos se incluyen cerca de 10 mil kilómetros de líneas de transmisión y casi 60 subestaciones. Sólo el año pasado la compañía obtuvo $80.983 millones (US$121 millones) en ganancias y su Ebitda alcanzó los $239.357 millones (US$357 millones).

Cabe destacar que en esta operación los asesores financieros de China Southern Power fueron Lazard y Deutsche Bank. El estudio Guerrero Olivos actuó como asesor legal.