(El Mercurio) A pocos días de que termine 2017, el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Andrés Romero, hace un positivo balance del año eléctrico. Dice que el sistema -que desde hace un mes está interconectado desde Arica a Chiloé- no depende ya de un único proyecto, ni de una sola fuente energética, y que “el país no se queda a oscuras” si se caen Alto Maipo o HidroAysén, proyecto que hace pocas semanas se finiquitó definitivamente. Anticipa que la arremetida de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) continuará y que la matriz puede resistir hasta un 30% de estas fuentes sin mayores cambios. Y prevé que si siguen bajando los precios de las licitaciones eléctricas, se podrían ver rebajas de hasta un tercio en las tarifas de los clientes regulados en la próxima década.

Respecto de la política energética, Romero comenta que “si uno revisa los programas de gobierno, podemos ver con mucha satisfacción que tanto el de Guillier como el de Piñera están bastante alineados en el tema energético”. Sin embargo, si gana el candidato de Chile Vamos, dice que él posiblemente se iría de la CNE. “Realmente, no me sentiría cómodo representando a un gobierno de otro sector político”, dice este militante DC.

[Precios de últimas cuatro licitaciones bajarán tarifas eléctricas actuales a partir de 2028]

-Hace un mes se dispuso el fin definitivo de HidroAysén. ¿Cree que, en el futuro, se pueda hacer al menos una parte de ese proyecto?

“La mejor noticia que ha tenido el país es que dejamos de discutir, como era en 2013, si las alternativas eran HidroAysén o la oscuridad. Los chilenos tenemos múltiples posibilidades de proveernos de energía eléctrica, con distintas tecnologías y características: podemos tener una planta concentradora solar que dé energía 24 horas, la geotermia está andando, tenemos la posibilidad de bombeo de agua de mar combinado con energía solar… Alternativas para generar energía durante las 24 horas que no solo provienen de las centrales a carbón o GNL, sino que también el país tiene un pool distinto de tecnologías posibles”.

-¿Eso implica que las hidroeléctricas de embalse están fuera de la matriz?

“Somos irrestrictamente neutros tecnológicamente. Y a parte del mercado eléctrico le falta seguir ese principio. Cuando algunos actores plantean que hay que promover la hidroelectricidad, yo les diría que veamos las tecnologías que el mercado ofrece a precios más competitivos con las características técnicas que requerimos. Si eso lo ofrece una central hidroeléctrica, bienvenido, pero si es una concentradora solar o la geotermia, bienvenido sea también”.

“Con los precios que vemos en el mercado, hoy la hidroelectricidad no compite. Los precios que nos entrega la hidroelectricidad están en torno a los US$ 70 MW/h y no compiten con precios de mercado, que están bajo los US$ 50 MW/h”.

-El ex ministro Máximo Pacheco se manifestó partidario de desarrollar el potencial hidroeléctrico de Aysén. ¿Lo cree posible?

“Hay dos tipos de análisis. Uno sobre las necesidades que tiene la Región de Aysén para su suministro energético, que probablemente requiere cambios en su estructura energética primaria (para calefacción y hogar), para enfrentar los temas ambientales locales. Si esa solución es electricidad, es gas o lo que sea, eso está aún en discusión. Si se opta por tener un Aysén eléctrico, los promotores de proyectos en la región tendrán que definir las mejores iniciativas que permitan asumir un cambio de esa naturaleza a los costos más competitivos, con seguridad y respeto al medio ambiente. Pero esa es una discusión que hoy no existe. Si a futuro la hubiera, recordemos que hay un potencial eólico enorme. Hoy hay centrales eólicas en la zona con un factor de plata de más de 50%, que son extraordinarias desde un punto de vista técnico. Cerrarse a una sola tecnología, o a un solo proyecto, no tiene sentido”.

-Y Alto Maipo, ¿se puede dejar de hacer?

“Alto Maipo es un proyecto donde la empresa tomó la decisión de que era técnicamente viable, e insisto en que no tenemos la perspectiva a favor o en contra del desarrollo hidroeléctrico”.

“Para nosotros, un proyecto como Alto Maipo es muy importante dentro de la provisión de electricidad para nuestro país; tiene muy buenas características técnicas, es una energía limpia, está cerca de un gran centro de consumo que es Santiago. Si no se hace, pasa lo mismo que con HidroAysén. No estamos diciendo: ‘Alto Maipo o la oscuridad’. Si se cae, hay otro tipo de desarrollos, otro tipo de fuentes que están cubriendo las necesidades de suministro de los chilenos. Si se cae Alto Maipo, es un problema particular de una compañía; no colapsa el país ni se queda a oscuras”.

Precios a regulados bajarán en la próxima década

-¿Cuándo se traspasarán las rebajas de precios de las últimas licitaciones al consumidor final?

“Con las últimas licitaciones se están reduciendo aceleradamente los precios de la energía, los clientes particulares ya están viendo esa rebaja y, lamentablemente, el traspaso de esos precios a los clientes regulados va a ser más lento, porque fueron contratos celebrados en el largo plazo. Uno está viendo hoy (los efectos de) los contratos caros del año 2010 y 2013, que nos va a afectar hasta 2025 y 2028”.

 “Nuestro sistema puede aguantar hasta 30% de inyecciones de ERNC sin mayor problema”

-Las ERNC ya son el 20% de la matriz y hay dudas sobre el riesgo que genera la intermitencia de estas fuentes. ¿Cuánto aguanta el sistema?

“Nuestro sistema puede aguantar hasta un 30% de inyecciones de ERNC sin mayor problema. Aún tenemos mucho espacio para crecer. En este sentido, los expertos hablan de la flexibilidad de los sistemas eléctricos para que se puedan adaptar a los distintos cambios tecnológicos. Para eso necesitamos, primero, un sistema de transmisión robusto, que evite las congestiones y permita que los electrones que se producen a precios más baratos en el día se puedan transmitir hacia los centros de consumo. Segundo, requerimos un mercado de servicios complementarios robusto. Y tercero, la interconexión internacional, con la cual se logra más flexibilidad y se requieren menos servicios complementarios”.

-¿Cómo avanza ese proceso?

“Estamos trabajando con Argentina en cinco nuevas posibilidades de interconexión eléctrica. Potenciar Salta, que ya opera; otra opción en Agua Negra (Región de Coquimbo); otra a la altura de Rancagua o Talca; cuarto, en Biobío o La Araucanía, y el último en la zona austral. Además, estamos trabajando fuertemente con el gobierno de Perú en torno a dos proyectos de interconexión eléctrica”.