(El Mercurio de Valparaíso) Desde hace una semana que el medio de movilización oficial del ministerio de Energía es un auto eléctrico en comodato (BMW i3), el que ayer fue puesto a prueba por primera vez en un viaje fuera de Santiago.

Muy temprano fue cargado quedando con una capacidad para recorrer 210 kilómetros, lo que el ministro Andrés Rebolledo y su chofer creyeron suficiente para llegar hasta la Casa Central de la Universidad Santa María, en Valparaíso.

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Sin embargo, los cálculos iniciales fallaron pues la congestión a la salida de la capital provocó que el viaje después fuera más rápido al tratar de recuperar tiempo. «Queremos dar el ejemplo, hicimos los cálculos para poder llegar hasta la Región de Valparaíso y la autonomía era suficiente para llegar, pero no para volver (…) Pero tampoco para venirse tan rápido porque en ese caso el cálculo puede cambiar», dijo el ministro, explicando su atraso.

Es así que una parte importante del trayecto se hizo en modo eficiente que supone una velocidad máxima de 90 km/h, para evitar contratiempos mayores. «Eso entre otras cosas refleja parte de los desafíos de la electromovilidad que son avanzar en infraestructura, en estaciones de recarga -en esta región hay dos- y con el tiempo necesariamente tiene que haber en las rutas», dijo.

«Desde el punto de vista de la conducción, manejar un auto eléctrico es similar a otro automático con algunas particularidades como, por ejemplo, que dejas de acelerar y se frena solo, pero son cosas que se adquieren rápidamente. Lo más importante es administrar bien la conducción y en eso estamos aprendiendo», recalcó.

Por último, destacó que el desarrollo de este tipo de tecnología es relevante para el país considerando, por ejemplo, que un auto eléctrico requiere cuatro veces más cobra que otro normal. «La electromovilidad requiere baterías en litio y cobre, productos que Chile tiene en volúmenes muy importantes».