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41% de la energía ofertada en la licitación de 2014 será inyectada por Colbún y Enel

Si bien, el contrato entre El Campesino y Enel tiene un carácter temporal, este traspaso ha generado ruido en el sector eléctrico, levantando peticiones de que el contrato adjudicado a la termoeléctrica sea desechado por incumplimientos.

(Pulso) A pocos días de que se entreguen las ofertas de la próxima licitación eléctrica, donde se ofertan 2.200 GWh, existe ruido en el sector por el resultado de los concursos pasados.

En el caso de la licitación de 2014 -donde se ofertó un total de 13.000 GWh- la mayor parte de la energía adjudicada no está siendo, o será, abastecida por los titulares que se adjudicaron los bloques. La misma situación se repite, aunque en menor escala, en la licitación del año siguiente.

[Anticipan baja de precios en próxima licitación eléctrica: promedio se situaría en US$40 MW/h]

En concreto, en el concurso de 2014 hubo ocho ganadores, pero sólo tres de ellos han mantenido y cumplido -o se proyecta que cumplirán- a cabalidad sus contratos. Estos son: Latin American Power (LAP), Acciona y Engie (ex Ecl).

Si se analiza el destino de los traspasos de los contratos, se puede ver que dos de ellos llegaron a manos de las empresas “incumbentes” Colbún, y de forma temporal a Enel Generación, que representa el 41% del total de energía adjudicada en dicha licitación.

Los traspasos

¿Qué pasó con las empresas ganadoras? Empresa Eléctrica ERNC-1, que se adjudicó 54,6 GWh, suscribió un contrato de suministro eléctrico (PPA) con el proyecto Salvador de Etrion para cumplir con sus compromisos, mientras la sociedad SPV P4 fue vendida a Sonnedix.

Energía Cerro El Morado S.A., ligada a un fondo de gestión de activos, optó por que Solarcentury se hiciera cargo de las tareas de ingeniería, suministro y construcción del parque solar Doña Carmen, y también para que llevara a cabo la operación y el mantenimiento del proyecto durante un plazo de cinco años. Dicha iniciativa fue finalizada a mediados de este año, cuando el contrato comenzaba a regir en enero de 2016.

En tanto, la energía adjudicada Sunedison -que participó a través sociedades Chungungo S.A. y Pelumpén S.A- fue traspasada casi en su totalidad a Colbún, la que a la fecha no ha comprometido la construcción de ninguna de las centrales renovables asociadas al contrato.

El caso que más ha encendido las alarmas del sector eléctrico es el de Central El Campesino -ligada a Electricité de France (EDF) y Biobío Genera, ligada a inversionistas locales-, que aún no logra obtener los permisos necesarios para iniciar su construcción, y debería comenzar a inyectar en enero de 2019.

Adelantándose a un retraso de su inyección, la firma suscribió un contrato con Enel Generación -ex Endesa-, para que ésta cubriese sus compromisos por unos cinco años. Sin embargo, son varios actores los que consideran que dicho contrato de abastecimiento debería romperse por incumplimientos. Tras esto, abogan por relicitar la energía en cuestión. Esto, argumentando que lo que estipulaba el contrato, en caso de retraso era que la empresa podría acogerse a una cláusula que atrasa la inyección de la energía, por un plazo máximo de 18 meses. No obstante, la generadora hizo caso omiso a tal alternativa y optó por mantener el compromiso con el abastecimiento de terceros.

Conocedores del proceso apuntan a que la relicitación de la energía no sería posible, ya que El Campesino no ha infringido el contrato con las distribuidoras, al tiempo que ninguna de las partes ha solicitado romper el contrato. Además, tras los cambios a la normativa que rige a este tipo de concurso, sería la Comisión Nacional de Energía (CNE) la encargada de cesar dicho contrato, lo que no se ha concretado a la fecha.

Este tema cobra especial importancia si se toma en cuenta que el precio de adjudicación al proyecto de gas fue de US$1100 MWh, más del doble del promedio de la última licitación, y hoy en el mercado existe un exceso de proyectos a la espera de un PPA.

Consultado la Comisión Nacional de Energía, comentaron que “el análisis está totalmente errado. En la licitación 2013/03-2° llamado del año 2014, en términos de energía, sólo un 3% del suministro adjudicado fue cedido a terceros, correspondiente a la cesión del contrato de la empresa Pelumpén (Sunedison) a Colbún”. Y siguió: “Respecto del contrato de El Campesino, éste continúa siendo el titular del contrato y tiene como socio a la francesa EDF. El Campesino ha negociado contratos de compraventa de energía de forma temporal para suplir el suministro comprometido”.

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