(Diario Financiero) Para no ser desplazada por los nuevos actores de internet, el grupo Telefónica inició hace varios años una transformación con la que busca dejar atrás su chapa de operadora de servicios de telecomunicaciones tradicionales para convertirse en una firma digital con una amplia oferta de servicios de ese tipo. Y Chile no es la excepción.

Por esto, la empresa –que opera bajo la marca comercial Movistar- concretó en el país una serie de cambios internos que responden a los lineamientos de la matriz en España, cuya apuesta por el big data articula el cambio hacia una operadora digital.

En una comunicación oficial de Movistar Chile se explicó que, en un escenario de transformación digital, la firma está reforzando su equipo ejecutivo. “Se trata de un proceso que se venía planificando desde hace un tiempo, y son decisiones que se han tomado muy de la mano con las personas, donde buscábamos potenciar puestos estratégicos, al mismo tiempo de fomentar el desarrollo de talentos”, detalló la compañía.

Así es como Rafael Zamora, con una larga trayectoria en la empresa, asume como director de Finanzas y de Control de Gestión y la Dirección de Personas será liderada por Ana Karina Ulloa, quien se desempeñaba como gerente de Desarrollo Organizacional.

Producto de estos cambios, precisó la firma, se han generado “oportunidades de desarrollo internas” para sus ejecutivos. Así es como Lissete Araos, actual gerente de Comunicaciones, asumirá como gerente de Desarrollo Organizacional y Comunicaciones Internas. Mientras, Víctor Messina, quien se desempeñaba hasta ahora como Abogado Experto, asume la nueva Gerencia de Cumplimiento en la Dirección Legal.

La importancia del dato

Los cambios en Chile responden a la nueva estrategia digital del grupo Telefónica propiciada por César Alierta y ahora impulsada por José María Álvarez-Pallete, presidente de la operadora con sede en Madrid. La compañía es consciente de que los datos son uno de los activos más valiosos con los que cuenta. “En Telefónica tenemos datos muy valiosos, incluso más que los de un jugador nativo digital, porque son más variados y completos”, dijo en una reciente entrevista a Expansión Elena Gil, directora global de Big Data B2B en Telefónica.

En este proceso, Telefónica ha digitalizado todas sus infraestructuras con el objetivo de convertirse en una empresa de plataformas inteligentes en tiempo real. Por esto, se potenció el área de comunicaciones internas en Chile, con el fin de alinear los objetivos de la compañía.

Desde un punto de vista interno, gracias al big data, Telefónica puede conocer mejor al cliente para diseñar un márketing más certero, optimizar las inversiones en el despliegue de red, predecir mejor las posibilidades de fuga de los usuarios, identificar el riesgo de crédito de los clientes y predecir averías antes de que ocurran.

Desde un punto de vista comercial, la propuesta de la operadora -bautizada como Aura- busca cambiar la relación con los clientes, aportando “transparencia” en la gestión de los datos.

Aura permitirá a los clientes de Telefónica saber qué datos almacena la operadora y podrá decidir cuáles quiere eliminar de su relación digital con la compañía. Telefónica espera lanzar antes de marzo de 2018 varios casos de uso de Aura en seis países: Alemania, Argentina, Brasil, Chile, España y Reino Unido.

No pocos han cuestionado esta estrategia de la compañía, considerando que el big data ya viene desde hace más de una década.