(Pulso) El proceso de venta del 28% de Transelec comienza a quemar etapas. Con miras a deshacerse de su participación en la transmisora, Brookfield Asset Management entregó un mandato a Santander y Scotiabank para buscar potenciales interesados, los cuales tenían hasta ayer para hacer entrega de sus ofertas no vinculantes.

Si bien se desconoce quiénes están participando, fuentes cercanas han señalado que entre los interesados habría otros fondos. En el mercado, de hecho, apuntan a que existe un alto interés, y subrayan que los potenciales oferentes serían firmas internacionales. Esto, dado que la regulación impide a una compañía de generación participar en transmisión. A lo anterior, se suma que los recursos a desembolsar son importantes.

Ejecutivos que han conocido de las conversaciones explican que los vendedores esperan que la transacción alcance un valor de hasta 15 veces el Ebitda menos deuda (US$2.000 millones aproximadamente). Es decir, con los US$350 millones que en 2016 obtuvo la compañía, su valor podría llegar a US$3.250 millones, y el 27,7% del fondo canadiense a US$870 millones.

En 2006 Brookfield, junto a sus socios, desembolsaron US$1.700 millones para adquirir el 92% de Transelec a Hydro-Québec, además del 8% que estaba en manos de la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial.

Fuentes cercanas al proceso explican que tras la entrega de las ofertas no vinculantes -concretada ayer-, se espera que en las próximas dos semanas, los bancos asesores revelen quiénes continuarán en la siguiente etapa.

Dicha fase deberá incluir la apertura de un data room a través del cual los interesados accederán a mayor información de la compañía. Tras esto, se abrirá una nueva fecha para entregar las ofertas vinculantes, luego de la cual Santander y Scotiabank elegirán a quiénes pasaran a la última instancia.

Sin embargo, aún hay aspectos que no han sido revelados a los interesados. Por una parte, Brookfield no sólo pidió ofertas por su porcentaje, sino que también por el total de la empresa, pues de alcanzar un precio atractivo, los otros tres fondos -Canadian Pension Plan Investment Board ( 27,7%), British Columbia Investment Management Corp (26,1%), y Public Sector Pension (18,5%)-, podrían desprenderse de su participación.

A esto se suma que existe un pacto de accionistas entre los cuatro fondos que participan en la propiedad de Transelec, por lo que se debe resolver si alguno tomará parte de la participación de Brookfield. Ese último aspecto, asegura un conocedor de la situación, se resolverá una vez que se revelen los precios ofertados en el proceso que llevan Santander y Scotiabank.

¿Qué lleva a la canadiense a enajenar su participación? Una de las razones serían las bajas perspectivas de crecimiento que tiene dicho mercado, ya que la regulación impide la integración vertical del negocio, lo que se traduce en la prohibición de que los socios de una empresa de transmisión participen en cualquiera de los otros mercados eléctricos, es decir, en generación y distribución; norma que a juicio de ejecutivos de la empresa tiene “nombre y apellido”, porque por la posición en el mercado de la transmisora es la única a la cual le rige.