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Morales destituye a presidente de petrolera estatal boliviana

Sobre el funcionario pesan denuncias de presunta corrupción por compras irregulares de taladros por 148 millones de dólares. 

(El Mercurio) El titular de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, fue relevado ayer de su cargo por orden del Presidente Evo Morales, debido a un presunto caso de corrupción en la compra de taladros a la firma italiana Frillmec por la suma de 148,8 millones de dólares.

La justicia boliviana investiga desde abril pasado a 16 personas involucradas en la elaboración y firma de un contrato para adquirir tres taladros para perforación petrolera, el cual estuvo plagado de irregularidades, como sobreprecio en las maquinarias. Además, la compañía italiana habría pagado un viaje a Estados Unidos a funcionarios de YPFB.

Siete funcionarios fueron enviados a la cárcel, entre ellos, la gerenta legal de la empresa, Carmen Tellería, mientras continúa la investigación judicial. El ex presidente de YPFB no figuraba en la lista de imputados. Su relevo, sin embargo, es una señal que será formalizado en los próximos días.

“Esta investigación sobre compra de taladros es del Gobierno Nacional y de la Unidad de Transparencia. Hemos visto que los procesos estaban mal y como siempre dejamos a la justicia que haga su proceso correspondiente”, dijo Morales, consignó DPA.

Ayer en un acto realizado en el Palacio de Gobierno, Morales tomó juramento a Óscar Barriga, ex viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje del Ministerio de Hidrocarburos, como nuevo presidente de YPFB, con el objetivo, según señaló, de “acelerar la inversión” en el sector de hidrocarburos y revisar todos los contratos.

La petrolera es la empresa más grande del Estado boliviano y está a cargo de la dirección total del sector de hidrocarburos, tras la nacionalización decretada por Morales en mayo de 2006. Sin embargo, se ha visto envuelta en sonados escándalos de corrupción.

Su presidente en 2009, Santos Ramírez, fue destituido y enjuiciado tras el asesinato del empresario Jorge O’Connor, quien había retirado del banco casi medio millón de dólares para pagar sobornos, tras adjudicarse un millonario contrato en YPFB. Ramírez fue condenado a 12 años de cárcel. Otro caso que se investiga es la adjudicación para la construcción y montaje de una planta de polipropileno ubicada en Tarija, la que tiene un valor de 1.200 millones de dólares.

Para Hugo del Granado, consultor e investigador energético boliviano, la gestión en YPFB ha sido deficiente y con muchas manchas de corrupción. “Hay ineficacia, negligencia, nepotismo, contrataciones con sesgo político en perjuicio de personal especializado. Además, la caída de recursos por la baja de los precios de hidrocarburos ha sido otro golpe para la compañía”, señaló a “El Mercurio”.

La corrupción en Bolivia tuvo su punto más mediático en febrero de 2016, cuando la ex novia de Morales, Gabriela Zapata, fue detenida y acusada de tráfico de influencias.