(Pulso) Luego de la separación de las actividades de Enersis -hoy Enel Chile- y sus filiales Endesa y Chilectra, le llegó el turno a las filiales de éstas.

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Y es que esta semana, Endesa -Enel Generación Chile- concretó la reorganización interna de sus filiales, reduciéndolas de ocho a dos, quedando sólo las empresas Pehuenche y GasAtacama aguas abajo.

Para lograr esto, la ahora Enel Generación Chile transfirió su 50% en la Compañía Eléctrica Tarapacá (Celta) -empresa de dos unidades generadoras térmicas que se ubican en la Región de Tarapacá con capacidad instalada de 182 MW- a GasAtacama, la que posteriormente fue absorbida por dicha sociedad previa aprobación por parte del directorio en octubre pasado.

“En virtud de la cesión de derechos sociales antes referida, Endesa se retiró de la sociedad, adquiriendo Celta el 100% de los derechos sociales en la sociedad, quedando como su única socia. Posteriormente, mediante escritura pública otorgada ante el Notario Público Titular de la 27ª Notaria de Santiago, don Eduardo Avello Concha, con fecha 18 de octubre de 2016 bajo el Repertorio N° 31.465-2016, Celta, domiciliada para estos efectos en Avenida Santa Rosa N° 76, comuna y ciudad de Santiago, dejó constancia de disolución de la sociedad”, indica el extracto de la disolución de la sociedad.

Lo anterior fue el último paso de la reestructuración de la generadora, que en septiembre pasado ya había fusionado sus sociedades GNL Norte, Gasoducto TalTal y Progas en GasAtacama – siendo esta última sociedad la continuadora legal.

“Fue una simplificación societaria: Celta se fusionó con GasAtacama, de modo que hoy como filiales, como Enel Generación Chile, tenemos Pehuenche, la empresa hidroeléctrica, y Gas Atacama Chile (…) Esto básicamente mira la reestructuración societaria de las filiales donde tenemos la mayoría”, explicó el gerente general de la generadora, Valter Moro.

Consultado respecto a si evalúan absorber Pehuenche -empresa que posee las centrales hidroeléctricas Pehuenche, Curillinque y Loma Alta, todas ubicadas en la cuenca del río Maule-, compañía en que Endesa controla el 92% y donde se requeriría una oferta pública de acciones para lograr la operación, el ejecutivo lo descartó por el momento. Esto, ya que -explican fuentes- sería difícil que la totalidad de los accionistas se acogiera a una OPA para adquirir el 100% del control.

Según señalaron desde la empresa, todo lo anterior se enmarca en el plan de reestructuración regional propuesto con el controlador de Enersis, la italiana Enel, y con el que buscaban simplificar sus operaciones y separar las actividades chilenas de las del resto de la región.

Dicho plan tuvo su punto culmine en octubre pasado, cuando los accionistas aprobaron la fusión de Endesa Américas en Enersis Américas. Posteriormente, el derecho a retiro por dicha acción no superó el 10% estipulado para no concretar la operación, por lo que la transacción siguió su curso.