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Reforma Laboral: Gobierno se da plazo de 10 días para zanjar viabilidad de reforma constitucional

Decisión fue adoptada por la Presidenta Bachelet y comunicada ayer a los jefes de partidos de la NM en el comité político. Se creará un equipo técnico y jurídico con los parlamentarios a cargo de la Segpres. Además, se decidió suspender el veto.

(Pulso) A un mes de que el Tribunal Constitucional emitiera un contundente fallo que afectó el corazón de la Reforma Laboral, ayer la Presidenta Michelle Bachelet pidió a sus ministros del comité político y a los titulares de Hacienda y del Trabajo explorar una reforma constitucional que permita dar preeminencia al sindicato en el proceso de negociación colectiva.

“Vamos a explorar la posibilidad de impulsar una reforma constitucional que nos permita hacernos cargo de los efectos del fallo del TC, particularmente respecto a la centralidad que estimamos deben tener los sindicatos”, señaló el ministro de la Segegob, Marcelo Díaz, tras la reunión con los jefes de los partidos de la Nueva Mayoría (NM) donde se les informó de esta medida.

“Hemos acordado constituir un equipo técnico-jurídico con las distintas bancadas parlamentarias para explorar el contenido y la viabilidad de esa reforma constitucional”, añadió el portavoz del Ejecutivo.

Díaz anunció que mientras avanzan en el estudio de esta propuesta, “que requerirá diálogo con la oposición, -porque una reforma constitucional de esta envergadura requiere una cantidad de votos (2/3) que la Nueva Mayoría por sí sola no dispone-”, se suspende la tramitación del veto supresivo y la discusión de una eventual ley corta a la espera de este examen de viabilidad.

Si bien el vocero de Gobierno señaló que “esta evaluación se realizará en el plazo más breve posible”, fuentes de palacio indicaron que el objetivo de La Moneda es zanjar a más tardar en 10 días la factibilidad de un cambio constitucional.

La idea de una reforma a la carta magna para reponer la titularidad sindical que fue declarada inconstitucional por el TC, fue levantada en primer lugar por la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa, durante su discurso del 1 de Mayo. También fue apoyada por la mesa y la bancada de diputados del Partido Comunista (PC) y luego materializada con la presentación de una moción legislativa por parte del comité de senadores de la Democracia Cristiana (DC).

La propuesta de la falange fue criticada y desechada por la presidenta del Partido Socialista (PS), Isabel Allende, el titular de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade (PS), y el presidente del PC, Guillermo Teillier, tras el comité político del pasado 23 de mayo. Al día siguiente, no obstante, los ministros del Trabajo, Ximena Rincón, y de Hacienda, Rodrigo Valdés, señalaron que seguía en estudio un cambio constitucional.

En ese contexto, trascendió que en la decisión de la mandataria de abrir espacio a una reforma a la Constitución fueron claves las opiniones de la CUT y del PC. De hecho, fuentes cercanas al proceso aseguran que en los últimos días los representantes comunistas trasmitieron a las autoridades que para ganar tiempo en una resolución definitiva lo mejor era impulsar el estudio de un cambio constitucional.

Reacciones. La idea de dar preeminencia al sindicato sobre el grupo negociador era una de las ideas que hace dos semanas sonaba con más fuerza en La Moneda para hacerse cargo del dictamen del TC. Hasta ese período el camino más indicado para materializarla era a través de una ley corta. Pero en los últimos días irrumpió la propuesta de hacerlo vía un cambio constitucional.

El presidente de la Cámara Osvaldo Andrade (PS) calificó como “una muy buena fórmula en lo inmediato” el estudio de un cambio constitucional, pero advirtió que habrá “que ver los contenidos de la reforma”.

Fuentes de la Nueva Mayoría indicaron que tanto Andrade como la senadora Allende en el comité político de ayer anticiparon su rechazo a la idea de constitucionalizar los grupos negociadores, tal como lo propone la propuesta de reforma de la decé.

En tanto, la presidenta de la falange, la senadora Carolina Goic, dijo que pese al alto quórum que requiere la reforma a la carta magna, “no nos podemos inhibir, sino que al contrario, hay que hacer una conversación”. También llamó al empresariado a tomar en cuenta este debate, ya que el fallo del TC dejó “a una multiplicidad de actores dentro de la negociación colectiva”.

Desde la oposición, el senador y timonel de la UDI, Hernán Larraín, rechazó la propuesta de una reforma constitucional.

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