(Expansión) El nuevo plan estratégico de Gas Natural Fenosa, que la compañía acaba de presentar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), plantea un agresivo proyecto de crecimiento en inversiones, beneficios y dividendos para los próximos cinco años, plantando cara así a la incertidumbre que viven los mercados internacionales a raíz del derrumbe de los precios de los hidrocarburos.

La compañía, presidida por Salvador Gabarró, se propone invertir más de 14.000 millones de euros entre este año y 2020. Eso supone una media anual de 2.800 millones, un 65% más que el ritmo de su anterior plan estratégico. Gran parte de las inversiones estarán en el exterior, sobre todo en activos de generación eléctrica, y en especial en renovables, junto con su aliado el grupo kuwaití KIO.
Despegue y velocidad crucero

Durante el plan, la compañía espera incrementos medios anuales del 3% en el resultado operativo bruto (ebitda) y del 4% en el beneficio neto. Pero Gas Natural contempla dos fases dentro del plan. Una de despegue, a un ritmo relativamente moderado, en la que se tendrá que hacer frente a un «escenario desafiante» durante los años 2016 y 2017, debido a la «volatilidad» de los hidrocarburos y de los tipos de cambio, y otra de velocidad crucero, en la que el grupo acelerará todos su objetivos.

De esta forma, el objetivo de ebitda para 2018 es de 5.400 millones de euros (5.373 millones en 2015) mientras que el beneficio neto crecerá hasta los 1.600 millones (1.502 millones en 2015). A partir de ahí, el ritmo se acelerará y será sobre en el bienio 2019-2020 cuando se crezca a mayor intensidad. Al término del periodo, el objetivo es que el ebitda se sitúe en los 6.000 millones de euros (13% más que el alcanzado en 2015) y el resultado neto alcance los 1.800 millones (20% más respecto de 2015). El incremento de beneficios previsto en el próximo plan es muy superior al 7% que se ha crecido entre 2012 y 2015.
Lluvia de dividendos más allá de 2018

A pesar del esfuerzo inversor, Gas Natural potenciará al máximo la retribución al inversor, reafirmándose en su recién estrenada política de dividendos y llevándola más allá de lo anunciado. La compañía ya anunció hace semanas su intención de alcanzar un pay-out (parte del beneficio que se destina a dividendos) del 70%, comprometiéndose con la entrega de al menos un euro por acción en el periodo 2016-2018. Ese pay-out es ocho puntos porcentuales más que el 62% de los últimos años. Ahora, la compañía da un paso más y en su plan prevé destinar «7.000 millones de euros a dividendos en cinco años». Eso supone que la compañía no sólo se compromete a mantener más allá de 2018 la nueva política de dividendos, sino que además podría superar ampliamente el euro por acción. Gas Natural tiene mil millones de títulos en circulación. El grupo está controlado por La Caixa (34%) y Repsol (30%). Ambos tienen un pacto de control sobre el grupo. De los 7.000 millones que repartirá Gas Natural de aquí a 2020, La Caixa podría recibir 2.380 millones y Repsol en torno a 2.100 millones. Entre ambos, recibirían 4.380 millones.
Deuda

El grupo prevé mantener su estricta política financiera a pesar del entorno difícil de los próximos años. La previsión de la multinacional apunta a finalizar el período 2016-2020 con una deuda neta de 15.600 millones, por lo que reducirá la ratio deuda neta/ebitda desde las tres veces actuales a las 2,9 en 2018 y a las 2,5 veces a finales de 2020.
Renovables

Más del 80% de las inversiones será en activos regulados o ya en proyecto, con un enfoque especial en el crecimiento en redes de distribución y en generación con energías renovables.

Durante el período 2016-2018, el grupo invertirá 8.100 millones de euros. La mayor parte, 4.800 millones de euros, se dedicarán a inversiones en redes de distribución. En torno a 1.800 millones de euros se destinarán a construir nueva capacidad de generación, fundamentalmente renovable, y otros 1.500 millones irán destinados al resto de negocios, principalmente gas natural licuado. En los ejercicios 2019 y 2020, la compañía invertirá 6.000 millones de euros, de los que 5.200 millones corresponderán a generación (2.700 millones) y redes (2.500 millones).

Especial atención merece Global Power Generation (GPG), la sociedad donde Gas Natural ha concentrado sus activos de generación en el exterior, dando entrada con un 25% al fondo Wren House, perteneciente al grupo kuwaití KIO. GPG tiene ya una cartera de 4.000 megavatios (MW) en proyectos en curso y ha identificado oportunidades de desarrollo en diferentes tecnologías: ciclo combinado de gas natural, hidráulica, eólica y solar.

GPG prevé incrementar la capacidad instalada en 100 MW hasta 2018 y espera incorporar hasta 2.700 MW en 2020, fundamentalmente en energías renovables. Para ello, GPG invertirá 300 millones de euros anuales entre 2016 y 2018 y 1.000 millones cada ejercicio los dos años siguientes.

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