(Pulso) Vender su producto a $0. Esta es la realidad que tiene entre las cuerdas a una decena de pequeñas y medianas generadoras renovables que operan en el norte del Sistema Interconectado Central (SIC).

En diciembre, la barra de Diego de Almagro 220 kV -en la región de Atacama- registró un costo marginal cero entre las 11 y las 18 horas -cuando hay más radiación solar- producto de una sobreproducción de energía en esa zona, a causa de la entrada en operaciones de varias centrales solares y eólicas en esa zona en los últimos meses.

El costo marginal cero se repitió en la barra Carrera Pinto 220 kV y San Andrés 220 kV, y en menor medida en la barra Maitencillo.

Y pese a que la mayoría de las generadoras renovables tienen en su mayoría contratos de abastecimiento de largo plazo -es decir, venden a un valor fijo- otras no lo consiguieron, debiendo inyectar su energía al mercado spot.

Empresas en problemas

“El efecto que tiene es que aquellas empresas que no tienen contrato, y que están vendiendo al spot su venta en algunas horas quedan expuestas a un costo marginal muy bajo o incluso cero. Eso puede tener consecuencias en el flujo de caja de esas empresas”, advirtió Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera).

Según explicó, el origen del problema está en las restricciones de capacidad del sistema de transmisión, lo que no permite que las empresas envíen su energía al resto del sistema. Este problema se solucionará una vez que el proyecto Polpaico-Cardones, de InterChile, entre en operación.

Fuentes de la industria aseguran que esta restricción era predecible por parte de los productores, pues muchas empresas pusieron sus fichas apostando a que en el mediano plazo encontrarían un contrato de largo plazo y en que la línea tentativamente iniciaría su operación en 2017. Sin embargo, ninguno de estos dos escenarios se ha concretado, ya que el exceso de oferta ha hecho difícil para los productores encontrar contratos y, por otro lado, la oposición ciudadana genera dudas de si el proyecto de transmisión de InterChile logrará cumplir con su cronograma.

“En general, los bancos que financiaron estas plantas siempre hacen dejar una cuenta de reserva, entonces hay una cuenta de reserva para enfrentar época en que los costos marginales estén bajos y de alguna manera se asegura que con eso los proyecta pueda seguir pagando sus deudas hasta que se normalice la situación. Ahora, si la línea de InterChile se atrasara mucho más de lo que está previsto, podría prolongar este periodo de ingresos bajos y podría ser muy perjudicial para las empresas que invirtieron en el Norte Chico”, añade Alfredo Solar, gerente general Chile de Sun Edison y presidente del directorio de Acera.

¿El futuro?

Según conocedores del tema la situación solo seguirá agravándose en los próximos dos años pues actualmente hay quince proyectos solares fotovoltaicos en construcción en la misma zona, que añadirán 1.100 MW adicionales de capacidad instalada.

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