(Pulso) La caída que ha mostrado el precio del petróleo ha aliviado el presupuesto no sólo de las grandes empresas que importan este producto, sino que también el de los consumidores. Sin embargo, al analizar el traspaso de esta caída a precios locales, la realidad es distinta según el combustible que se utilice. Esto, porque la diferencia entre el valor de la bencina de 93 octanos -la más consumida por los chilenos- con el diésel aumentó 66% en los últimos 12 meses.

A comienzos del año pasado la bencina de 93 octanos se cotizaba a $702 el litro, mientras que el diésel lo hacía a $544, es decir, había una diferencia de $158 entre ambos, mientras que un año después, el valor de la primera se encuentra en $678 y el del segundo en $415, lo que implica una diferencia de $263. Asimismo, en dicho período la bencina de 93 octanos ha caído 3,4%, mientras que el diésel lo ha hecho en un 23%, lo que da cuenta de un descenso casi siete veces mayor.

Expertos consultados explican que está diferencia se debe principalmente a que el impuesto específico para ambos combustibles es diferente, ya que para la bencinas se aplica una tasa de 6 UTM (Unidad Tributaria Mensual) por m3 (metro cúbico), mientras que para el diésel el gravamen es de 1,5 UTM/m3. Asimismo, añaden que también existe diferencia en los precios de referencia o de paridad que el país toma para fijar los valores internos. Y por último, el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización del Precios de los Combustibles (MEPCO) opera para contener en mayor medida los precios de la bencina, por lo que no es tan extraño constatar que la fluctuación del petróleo sea mayor a los $ 5 que el sistema aplica cada semana.

En ese sentido, Luis Gonzáles, economista de Clapes-UC, sostiene que “la primera diferencia se encuentra en el componente base del Impuesto Específico de los Combustibles de ambos productos”.

Asimismo, agrega que “se debe tomar en cuenta que el precio interno está determinado en función del promedio ponderado móvil de los precios promedio semanales del petróleo de referencia del mercado internacional -que para Chile es el Brent-, en el período comprendido entre 8 semanas hacia atrás, y hacia adelante seis meses para la gasolina 93 y de tres meses para el diésel, considerando precios esperados en el mercado de futuros”.

Michèle Labbé, economista de Econsult, acota que “ambos son productos distintos y por ende, tienen precios de paridad distintos y de demanda distintos”.

En ese contexto, precisa que a mediados de año, por efectos de demanda internacional, el precio de referencia del petróleo continuó bajando mientras que el de las bencinas tuvo un aumento. Este escenario se refleja en que a principios de 2015 el precio a consumidor del petróleo era 30% más barato que el de la bencina, mientras que ahora dicha diferencia sobrepasa el 50%.

Para el senador Baldo Prokurica (RN), los actuales precios de los combustibles “no se ajustan a la realidad, ya que por ejemplo, en julio del 2008, el precio del barril del petróleo llegó a niveles récord con US$148 el barril, con un dólar que fluctuaba los $640, y el precio que pagaban los consumidores por las bencinas no superaba los $620”. En cambio ahora, con un precio del barril del petróleo bajo los US$30 dólares, la bencina no refleja esa realidad”.

Recaudación del Mepco

Desde que comenzó a funcionar el MEPCO, el fisco ha recaudado en total US$37,7 millones (diferencia entre lo que ha entregado por subsidio y adquirido por mayor impuesto). De acuerdo a cálculos de Clapes-UC, lo recaudado por bencinas llega a US$384 mil, en tanto, por el diésel totaliza US$37,3 millones.

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