Thomas Keller, CEO de Colbún, manifiesta la necesidad de destrabar la cartera de proyectos energéticos y mineros que se encuentran aún sin permiso ambiental y plantea que en momentos como estos, urge una revisión del sistema y sus criterios, declaraciones que consigna una nota publicada por La Segunda.

A continuación, la entrevista publicada en el vespertino.

—La gran mayoría de las empresas ha expresado que la tramitación ambiental de proyectos requiere criterios uniformes. ¿Considera que con un panorama de desaceleración, es más urgente depurar el sistema?

—Hay un campo enorme para avanzar en la tramitación ambiental de los proyectos. Hemos visto que cuesta mucho hacer proyectos en Chile en este momento y estoy convencido de que las comisiones de productividad que se han formado, una de las áreas en las cuales se van a concentrar es en cómo destrabar los proyectos que aún están en carpeta, porque la institucionalidad no está a la altura de los desafíos.

—¿Qué se cambia?

—Creo que en la institucionalidad ambiental y, en general en toda la institucionalidad que es vital para desarrollar los proyectos, es necesario mejorar los procesos y trabajar con criterios uniformes.

—La caída de proyectos mineros le pega directo a la industria energética. ¿Cómo lo ve usted ahora desde esa trinchera?

—Sin duda que en el norte de Chile, donde opera el Sistema Interconectado del Norte Grande (Sing), se han visto postergados ciertos proyectos mineros, lo que ha llevado a la industria en general a una revisión de las tasas de crecimiento de la demanda eléctrica a esa parte del país.

Precio del cobre «mejorará»

—En su gestión se iniciaron las reducciones de costos en Codelco, ¿las mineras pueden seguir ajustándose?

—Siempre hay oportunidades de mejoramiento en todas las empresas. Por lo tanto, una forma de hacerse cargo de uno de los desafíos que tenemos en Chile es que en los sectores productivos como en la minería, el cual se está viendo afectado, sigan reduciendo costos y optimicen las operaciones generando mayores dinámicas de eficiencia en contener estos indicadores.

—¿Cómo ve la caída del precio del cobre? ¿llegó para quedarse?

—Al analizar el precio del cobre, creo que hay una reacción de corto plazo a lo que son las señales de incertidumbre que vienen de China. Pero realizando una mirada de más largo plazo, yo soy un optimista en relación a que el precio del cobre mejorará.

—¿Cómo nos puede afectar cómo economía el golpe de China?

—No es un secreto de que el precio de gran parte de nuestras exportaciones y commodities está ligado a cómo avanza el nivel de la actividad en China, el ruido que hay en China con respecto a la profundidad de la desaceleración genera incertidumbre en todos los mercados, como por ejemplo en nuestra principal exportación.