(Diario Financiero) Un cambio en la estrategia de negocios, luego de adquirir los activos de la brasileña LAP (Latin American Power) en la región, está implementando la estadounidense SunEdison.

De construir proyectos de generación solar ligados a grandes clientes (como compañías mineras), la firma apunta hoy al desarrollo de un portafolio que le permita competir en todos los segmentos, transformándose en una utility eléctrica.

Alfredo Solar, gerente general de SunEdison, indica que al 2017 la firma triplicará su actual capacidad instalada, sumando plantas solares, parque eólicos y centrales minihidro.

A los proyectos en operación -las centrales fotovoltaicas María Elena, San Andrés, y Amanecer Solar-, la firma suma el proyecto Quilapilún (110 MW, en construcción), que se ubicará en la comuna de Colina, al norte de Santiago; las centrales minihidro CMA (29 MW), y los parques eólicos Totoral (en operación) y San Juan (185 MW, en construcción), y otras dos plantas solares que cubrirán los contratos adjudicados en la licitación de suministro del año pasado.

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“Vamos a gestionar activos de diferentes tecnologías y en 2017 debiéramos estar manejando del orden de 1.000 MW de capacidad instalada. Hoy tenemos casi 300 MW”, dijo.

Solar indica que, dado el actual escenario del mercado eléctrico chileno, y la limitada cantidad de clientes a los que se puede optar, la firma decidió variar su estrategia, apostando a contratar su energía a largo plazo participando en las licitaciones de suministro eléctrico para clientes regulados, para lo cual apuestan a una cartera de proyectos que les permita ofertar energía de base.

Entre el proceso adjudicado en diciembre del año pasado, y los efectos de la adquisición de LAP, hoy tienen contratos por 1.200 GWh. La firma también está interesada en participar de la licitación de 2016.

“SunEdison llega a Chile a desarrollar proyectos solares y el modelo de negocios es construir proyectos con PPA directos con clientes. Ese modelo de negocios no permitía a una compañía crecer e integrarse como una utilities del mercado eléctrico, porque no son tantos los clientes que pueden comprar la producción de energía solar y gestionar otras compras de energía”, explica el ejecutivo.

En cuanto a las inversiones para desarrollar la cartera, Solar estima que el costo promedio será de unos US$ 2 millones por MW, con lo que el desembolso se acercaría a US$ 1.500 millones, aunque faltan estudios más acabados respecto a esto.