Debatir en torno al impacto que tendrían en el sector mini hidro las diversas modificaciones que se postulan al Código de Aguas fue uno de los objetivos de la segunda jornada de Expo Apemec 2015, en el marco de una conversación que reunió a juristas y autoridades, y que moderada por Sebastián Abogabir, abogado de Guerrero Olivos y director de Apemec.

Es así como Matías Desmadryl, abogado de Desmadryl Carcelen, reflexionó respecto a si es necesario propiciar una reforma mayor al Código de Aguas para abordar la problema hídrica actual. El profesional consideró que los esfuerzos se deberían enfocar en aspectos como el fortalecimiento de la institucionalidad y afrontar la multiplicidad de entidades que confluyen en la toma de decisiones en materia hídrica, destacando el aporte de organismo técnico como una agencia.

Por su parte, Alberto Cardemil, abogado de Carey y Cía., indicó que aunque hay coincidencia en la necesidad de mejorar la normativa y los aspectos que deben ser abordados, considera que hay una sobre valoración respecto a la fuerza de una ley para resolver los problemas.

En esa línea, el jurista manifestó que con la institucionalidad actual se avanzó como país, y si se hacen modificaciones, no se sabe con claridad qué impacto podría tener ello en las inversiones. Puso por ejemplo que los bancos deberían modificar la forma como se evalúan los riesgos de los desarrollos que solicitan financiamiento.

En contrapartida, Claudio Fiabane, asesor del Delegado Presidencial sobre Recursos Hídricos, expresó que no es intención del Gobierno detener los proyectos de generación, destacando que estas reformas están procurando dar certezas tanto a los grandes y los pequeños proyectos hidroeléctricos, junto con agregar que las iniciativas de menor escala pueden estar tranquilas en ese aspecto.

En esta misma línea, Carlos Estévez, director general de Aguas, expresó que en regla general las reformas que se consideran al Código de Aguas no afectan a los pequeños desarrolladores que ya cuentan con derechos de agua, aunque comentó que una situación distinta es cuando el titular no cuenta con derechos, ante lo cual se ve en la necesidad de recurrir a quienes sí poseen. Vinculado a dicho punto, la autoridad manifestó que quien tenga derechos de agua capturados, debería ponerlos a disposición, con miras a dinamizar el mercado de los derechos.

Junto a lo anterior, Estévez señaló no compartir el argumento de que con esta reforma se acaba con el derecho de propiedad, mencionando que por otra parte al banco incluso le favorece saber que el desarrollador tiene plazos definidos para hacer sus obras.

Respecto a cómo las reformas al Código de Aguas afectarán la forma como se financian los proyectos hidroeléctricos, Alberto Cardemil consideró que los bancos seguirán prestando dinero al desarrollador, pero tal vez a un mayor costo.

[DGA: Reforma al Código de Aguas no soluciona por sí sola la escasez hídrica]