(Pulso) En el caso de que 2015 sea un año seco y que además la demanda por energía sea alta, los costos marginales podrían incluso superar los US$200 por MWh.

Este escenario, no obstante, aparece como poco probable, dado que los informes meteorológicos plantean más bien que 2015 será un año de hidrología media a húmeda.
En caso de que 2015 sea un año lluvioso, y que la demanda sea alta, el costo marginal alcanzará un peak hacia los meses de marzo-abril, alcanzando niveles levemente superiores a los US$100 por MWh en la barra Quillota 220 kV.

Además la entidad plantea que si hay una hidrología húmeda el aporte térmico descenderá al 37%, mientras que si es seca superará el 53%.

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El aporte de las centrales ERNC será importante, fluctuando entre el 6 y el 7% para el año que viene entre plantas eólicas y solares.

“Respecto al suministro por tipo de aporte se obtiene que para la hidrología seca (90% de probabilidad de excedencia) las centrales termoeléctricas abastecerían un 53% de los consumos en el período de 12 meses, en tanto que en la condición húmeda (20% de probabilidad de excedencia) el aporte de las centrales térmicas sería de 37%”, señala el reporte.

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“En cuanto a la energía embalsada al final del período de 12 meses, en el caso de hidrología seca se obtiene un monto de aproximadamente 2500 GWh, cuya utilización dependerá de las restricciones de riego que existan. Asimismo, para hidrología húmeda la energía embalsada estaría en torno a un valor de 6000 GWh al final de los 12 meses estudiados”, se añade.

Finalmente, la entidad explica que los resultados del estudio muestran que no existen problemas de abastecimiento en el sistema para las tres condiciones hidrológicas analizadas.