Tras más de dos años y medio de espera, finalmente las personas que cuenten con un sistema fotovoltaico conectado a la red eléctrica podrán no solo ahorrar en su cuenta de energía eléctrica al usar energía fotovoltaica, para su propio consumo, sino que  también inyectarán sus excedentes a la red eléctrica y recibirán un pago por ello, puesto que fue publicado el reglamento de la Ley de Generación Distribuida en el Diario Oficial, luego de ser visado por Contraloría.

Se trata de la Ley 20.571, que regula el pago de las tarifas eléctricas de las generadoras residenciales y comerciales con capacidad de hasta 100 KW, para llenar un vacío legal que existía en el ámbito de los pequeños medios de generación distribuidos que usan energías renovables no convencionales (ERNC).

Revisa acá el reglamento de la ley N°20.571.

De acuerdo a la Asociación Chilena de Energía Solar (Acesol), las inyecciones que realicen serán valorizadas al precio que las empresas de distribución traspasan a sus clientes conforme a los precios regulados fijados por decreto, lo que debe incluir las menores pérdidas de energía.

Según indicó el gremio, para un cliente BT1 significa que los excedentes tendrán un valor de tan solo un 50% aproximadamente del valor al cual compra la electricidad a la distribuidora. Esto difiere de la redacción original del proyecto, que proponía una remuneración equivalente al costo de la distribuidora de entregar dicha electricidad, menos el 10% correspondiente a gastos de administración, facturación y mantención de las líneas de distribución.

También señala que «la Ley 20.571 y su Reglamento establecen reglas claras, lo que es importante, pero no suficiente ya que faltan incentivos para dar un impulso importante al desarrollo. Es por eso que los empresarios solares creen que para que realmente funcione el mercado, deberá realizarse una modificación de la ley, para que se convierta en un netmetering, siguiendo la tendencia de todos los países y estados en los cuales se han logrado desarrollos importantes en la energía fotovoltaica a nivel distribuido, como Alemania, California y México, entre otros. Además, contar con sistemas de financiamiento o créditos blandos que se paguen con el ahorro alcanzado».