(Diario Financiero) En los últimos meses, la recuperación global se ha visto limitada por la inestabilidad en Ucrania. Ahora, la economía mundial podría recibir un nuevo viento en contra debido a la crisis en Irak.

Los analistas se alarmaron después de que el Brent llegara a US$ 115,6 el barril, su mayor valor en nueve meses, debido a la violencia que vive el país, el segundo mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Para diversos economistas, la regla general es que por cada aumento de US$ 10 en el precio del barril, el crecimiento global se ve reducido en 0,2 punto. En lo que va del año, el Brent se ha incrementado US$ 5.

“No existe duda de que, más allá de un cierto punto, los precios más altos se convierten en un gran freno sobre la actividad global, particularmente si el precio refleja problemas de suministro en vez de una demanda fuerte”, comentó a Bloomberg Julian Jessop, economista global jefe de Capital Economics.

El experto calcula que la barrera de los US$ 120 es el “punto de peligro” para la economía mundial. Su postura fue respaldada por Gianna Bern, presidenta de la consultora Brookshire Advisory and Research, quien aseguró que el precio entre 
US$ 120 y US$ 125 es un riesgo para el repunte global.

Alza no tan severa

Si bien la subida en el valor no ayuda a la recuperación, los mayores costos no son un peligro. Así lo cree Michael Lynch, presidente de Strategic Energy & Economic Research (SEER), quien en entrevista con DF declaró que “comparado con el alza desde US$ 30 a US$ 100 entre 2003 y 2008, el incremento a US$ 120 no es tan severo”.

En todo caso, advirtió que el salto en los precios dañará el gasto de los consumidores y las balanzas de pago de diversos países empeorarán.

Virendra Chauhan, analista de petróleo de Energy Aspects, agregó que un precio superior a US$ 120 podría tener un efecto en la inflación.

Lynch estima que las naciones más afectadas serán los grandes importadores de crudo: Japón, China, Corea del Sur y Estados Unidos. Mercados más pequeños, como el chileno, también se verán mermados. India e Indonesia son otras de las economías que recibirían el golpe, según Chauhan.

¿Más de US$ 120?

No existe consenso sobre si el Brent superará el límite de 
US$ 120. Hans van Cleef, economista de energía de ABN Amro Bank, afirmó que “los riesgos a corto plazo se han elevado significativamente, y una prueba de US$ 120 para el Brent la próxima semana no sería una sorpresa”.

Sin embargo, otros analistas ven esta opción como una posibilidad lejana. “La única infraestructura que está actualmente produciendo y suministrando a los mercados internacionales está en el sur del país y esta se mantendrá intacta”, sostuvo Kyle Stelma, director gerente de Dunia Frontier Consultants.

Los tres mayores campos petrolíferos de la nación –Rumaila, West Qurna y Majnoon– se encuentran en las regiones más cercanas al Golfo y la producción en estas zonas ha crecido.

“Para que el precio supere los 
US$ 120 el barril tendría que haber un impacto en el suministro en la parte sur de Irak, desde donde proviene 90% de la producción de petróleo. El riesgo de que esto ocurra es bastante bajo”, aseveró Chauhan.

Su visión es compartida por Bern, quien acotó que “los inversionistas están tomando un enfoque de esperar y ver” qué ocurre con esta incertidumbre.

De acuerdo al ejecutivo de SEER, los combates mantendrán nerviosos a los traders, pero los valores no deberían dispararse, “a menos que el país colapse”.

En un informe publicado hace una semana, los analistas de Goldman Sachs explicaron que “el impacto inmediato sobre las exportaciones de crudo de Irak es limitado por ahora, ya que el conflicto en el norte y en la parte occidental está lejos de los campos del sur –controlados por los chiítas– y de los terminales de embarque desde donde se originan actualmente todos los envíos”.

Incluso en el norte del país, donde los insurgentes habían tomado el control de la refinería Baiji –la más grande del país– la situación parece más tranquila luego de que las fuerzas de seguridad expulsaran a los rebeldes ayer.

Si la crisis llega a las áreas sureñas, Goldman alertó que “probablemente tendría un impacto significativo sobre los precios del crudo dada la actual interrupción del suministro en otros miembros de la OPEP”.

Lynch calcula que un recrudecimiento de los enfrentamientos podría recortar 0,5 punto del PIB mundial en el tercer trimestre.

Evacuan a trabajadores

Diversas compañías petroleras que operan en Irak comenzaron a evacuar a sus trabajadores por la violencia en el país, pero eso no ha significado una reducción en la producción.

Exxon retiró a algunos de sus empleados del campo petrolífero de West Qurna, según una fuente citada por Bloomberg. BP evacuó al personal no esencial, detalló esta semana Bob Dudley, director ejecutivo de la firma.

Por su parte, la malasia Petronas trasladó a 28 de sus 166 trabajadores en Irak a Dubai.

Royal Dutch Shell aún no ha removido a sus empleados, pero está lista para hacerlo.

Todas las empresas afirmaron que siguen inyectando crudo y hay pocas señales de que la producción en el país se ha frenado.