(Pulso) El consejero delegado de la eléctrica italiana Enel, Francesco Starace, ya se constituyó en la filial Endesa en reemplazo de Fulvio Conti. Ahora no es sólo el primer ejecutivo del grupo eléctrico italiano que preside Maria Patrizia Grieco, sino también vicepresidente y consejero delegado de la española. El objetivo es, según publicó el medio español ABC, estudiar in situ el futuro más inmediato de la compañía de la que los italianos ostentan el 92,06% del capital.

Las fuentes citadas por ABC destacan que el mandato directo que trae del propio primer ministro de Italia, Matteo Renzi, es, como primera opción, dejar la posición en España en su mínima expresión. Lo que dependerá de las propuestas que le plantee la propia directiva de la compañía española, que preside Borja Prado, quien no tira la toalla y luchará para que la empresa vuelva a ser estratégica para los italianos.

Desde que Starace se hiciera con el control de la estatal italiana, la intención de la eléctrica se centra en las desinversiones de participaciones no estratégicas y que no le reporten una rentabilidad suficiente como para mantener la inversión. El objetivo es hacer caja para poder sanear sus cuentas, bastante dañadas en época de crisis.

Los planes de la cúpula de la italiana pasarían por suspender la cotización de Endesa y abandonar la Bolsa española.

El siguiente paso sería dejar a la española como una mera filial administrativa, mientras toda la toma de decisiones, que antes se tomaban en España, se trasladarían a la sede de la eléctrica en Roma.

Semejanzas

Y es que el nuevo modelo de negocio de Enel es replicar el seguido con Enersis. Aliarse con un socio local, ya con una estructura e infraestructura hecha, que supondría así un mínimo costo para la matriz. Máximo beneficio con mínimos gastos. Algo que ya no encuentra con la filial española, una compañía demasiado grande y con demasiados costos a sus espaldas.

Las cifras así lo demuestran. A cierre del primer trimestre, la compañía italiana acumulaba aún una deuda de 41.539 millones de euros, un 4,6% más que los 39.706 millones contabilizados hasta el 31 de diciembre de 2013.

Mientras, Endesa registró una deuda financiera de 4.395 millones a cierre del primer trimestre, y un beneficio neto de 448 millones, una reducción del 5,9% frente al año anterior.

Por ello, los planes de Enel se centran en el crecimiento de la compañía desde su posición en Latinoamérica, donde prevén reforzar tanto presencia como su inversión. De hecho, según fuentes de la compañía citadas por ABC, la próxima parada será México y algo más adelante algún país africano.